
Santiago, Chile. ¿Cuánto tiempo pasa en espacios cerrados durante el día? La casa, la oficina, el aula o incluso el transporte público.
Un estudio publicado en Nature Sustainability sugiere que el nivel de dióxido de carbono que se acumula en este tipo de ambientes interiores podría tener efectos dañinos en el cuerpo, como reducción de las capacidades cognitivas, desmineralización ósea, calcificación renal y disfunción endotelial.
Si tradicionalmente se consideraba que una concentración de 5.000 partes por millón (ppm) afectaría notoriamente la salud, la última evidencia demuestra que los niveles de CO {-2} cercanos a 1.000 ppm son nocivos en humanos incluso si el tiempo de exposición es corto.
“El Instituto de Salud Pública recomienda que (el nivel de dióxido) no supere las 1.000 ppm en ambientes interiores”, aseguró Manuel Leiva, del Centro de Ciencias Ambientales de la Universidad de Chile.
De acuerdo al estudio, realizado por la Universidad de Harvard, en salas de clases con mala ventilación o en oficinas con muchos trabajadores aglomerados se detectaron niveles de CO {-2} que exceden el umbral aceptable, algo peligroso si se considera que la gente suele permanecer durante varias horas seguidas en dichos lugares.
El equipo de científicos descubrió que las puntuaciones cognitivas de los empleados fueron 50% más bajas cuando la exposición fue a 1.400 ppm de CO {-2} en comparación con un día de trabajo con solo 550 ppm.
Al examinar el impacto de la concentración de dióxido en animales, los investigadores concluyeron que una exposición de pocas horas a 2.000 ppm estaba relacionada directamente con respuestas inflamatorias que provocarían daños en los vasos sanguíneos.
El aumento de la concentración de CO {-2} en el ambiente repercute en el incremento de los niveles de contaminación presentes en recintos cerrados, continúa la investigación, lo que se ve agravado durante el invierno debido al mayor uso de aire acondicionado y calefacción eléctrica, a gas o a leña.
“Dependiendo de la fuente, chimenea u otros, podría haber una afectación producto de la contaminación interior”, explicó Leiva y añade que las personas más susceptibles, como los niños o aquellos con afecciones respiratorias, podrían experimentar síntomas inmediatos y evidentes como dolores de cabeza, somnolencia o mareos.
La solución propuesta por los expertos sería edificios más ecológicos: filtros de aire para las partículas y mayores áreas verdes.
Entre 60% y 80% del día, en promedio, permanecen las personas en espacios cerrados como oficinas, dice uno de los autores del estudio. GDA/El Mercurio/Chile