
Un pecarí de collar (Dicotyles tajacu) apareció en el Parque Nacional Natural Puracé, en Colombia, en un sitio donde no existían registros oficiales de la especie. El hallazgo generó interrogantes entre investigadores por su ubicación y por su comportamiento inusual.
El descubrimiento ocurrió en la zona andina colombiana el 17 de marzo de 2025 durante una jornada de vigilancia rutinaria. Guardaparques y personal del Invías observaron al animal en el kilómetro 54 de la vía que comunica Paletará con la vereda El Mármol, en la intersección de los departamentos de Cauca y Huila.
El registro se publicó en la revista Mammalogy Notes. Los científicos Gustavo Adolfo Pisso-Florez, Rodrigo Alberto Sarria y Héctor E. Ramírez-Chavés confirmaron la identidad del ejemplar. La verificación se basó en la franja de pelo claro alrededor del cuello, rasgo distintivo que diferencia a la especie de otros mamíferos similares.
Un comportamiento fuera de lo habitual
El hecho sorprendió por dos razones. La primera fue la ubicación. En esa zona andina no existían reportes oficiales del pecarí de collar.
La segunda fue su conducta. Esta especie es gregaria y se desplaza en grupos organizados. Sin embargo, el individuo caminaba solo a plena luz del día.
El informe indicó que el animal mostró una actitud confiada frente a las personas. No presentó señales de alarma ni evasión. Se acercó a los presentes mientras olfateaba y se frotó contra la pierna de uno de ellos antes de continuar su camino.
Los investigadores señalaron que esa conducta sugiere un posible contacto previo con humanos.

Hipótesis sobre su presencia en la alta montaña
El Parque Puracé se caracteriza por zonas frías y de mayor altitud. Ese entorno no corresponde al hábitat habitual del pecarí de collar, que prefiere tierras bajas.
Ante ese escenario, los científicos plantearon que podría tratarse de una liberación incidental o del escape de un ejemplar mantenido como mascota de forma ilegal.
Existen datos históricos de especies similares en municipios cercanos como Totoró. Sin embargo, no hay evidencia de poblaciones actuales en el sector específico del parque donde ocurrió el avistamiento.
Riesgos para el ecosistema
La presencia de un ejemplar traslocado en un área protegida implica posibles efectos sobre el equilibrio ambiental.
El informe señaló varios riesgos:
- Transmisión de enfermedades desconocidas a fauna silvestre local.
- Competencia por recursos con especies nativas bajo algún grado de amenaza.
- Alteración de dinámicas naturales por introducción de individuos fuera de su rango.
- Impacto de vías terrestres como focos de desequilibrio ecológico dentro de reservas.
El registro reforzó la preocupación de autoridades ambientales sobre la tenencia de fauna silvestre. Aunque el ejemplar mostró docilidad, su presencia solitaria en la alta montaña evidenció una posible intervención humana con implicaciones para la salud biológica del parque.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
