
En la cita de consulta externa del hospital, o en la visita al ginecólogo o al médico de familia, todos los profesionales de salud, sin excepción, deben ofrecer la prueba que detecta el virus del sida.
Hablar de este examen en la consulta médica como algo de rutina, sin esperar a que el paciente lo solicite, es el consejo de la más reciente guía sobre el tema.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Programa de Naciones Unidas para el Sida (Onusida) presentaron la nueva guía en Londres, Inglaterra.
En su página de Internet, la OMS señala que estas recomendaciones buscan ampliar el acceso a los servicios de prevención y tratamiento del virus del sida.
Cambio. Actualmente, esta prueba se aplica a quienes la solicitan en la consulta médica.
Generalmente, solo se ofrece cuando el paciente tiene síntomas de la infección o está en grupos de riesgo de contagio (prostitutas, hombres que tienen sexo con otros hombres, enfermos de tuberculosis y drogadictos).
También se pide a las mujeres embarazadas chequear su condición para evitar el contagio madre-hijo, y examinar a los niños de madres con el virus del sida.
Ahora, la OMS pide al personal de salud ser más agresivo y ofrecer el examen a todos sus pacientes, aunque no tengan síntomas de la enfermedad, no pidan el análisis ni estén en riesgo.
Este consejo deberá aplicarse en países donde un alto porcentaje de la población tiene la infección, como sucede en países de África, Asia e islas del Caribe.
Para Costa Rica. En países donde aún es bajo el porcentaje de población infectada, como en Costa Rica, la OMS aconseja ofrecer la prueba solo si el paciente presenta síntomas de contagio y en los otros casos mencionados.
“La prueba se le hace en toda clínica y Ebais a quien la solicite. Sin embargo, es saludable que el médico se la ofrezca a todo paciente”, dijo Solón Chavarría, coordinador de prevención del sida, de la Caja Costarricense de Seguro Social.
La guía reitera que se debe garantizar los derechos de los pacientes pues la prueba del sida tiene que ser confidencial y con previo consentimiento, ya que ellos pueden negarse a que se les aplique.