
Madrid. AP. Una mujer española afectada de distrofia muscular, cuyo caso provocó un debate nacional sobre la eutanasia, murió el miércoles después que los médicos desconectaron el respirador que la mantenía con vida.
Inmaculada Echevarría, de 51 años y oriunda de la ciudad sureña de Granada, hizo valer el derecho de poner fin a su vida bajo una ley que permite rechazar todo tipo de tratamiento.
Echevarría murió el miércoles a las 9 p. m. hora de España, al desconectarse los aparatos que la mantenían con vida, dijo el departamento regional de Andalucía.
Previamente se transfirió a un hospital estatal para cumplir su deseo después de tratarla en una institución católica, que recibió críticas por obispos españoles.
Echevarría, quien era enferma de distrofia muscular progresiva desde los 11 años, pasó los últimos 20 años de su vida en una cama de hospital y los últimos 10 conectada a un respirador artificial.
El año pasado dijo que su vida no tenía significado y deseaba que le ayudaran a morir. La prensa empezó a prestar atención al caso cuando comenzó a promover el derecho de quienes padecen males incurables de pedir ayuda para morir.
Hace tres años se reactivó el debate por el derecho a la eutanasia con la película española Mar adentro , ganadora del Oscar a mejor película extranjera, sobre la vida y muerte de Ramón Sampedro.
Sampedro pasó 30 años en cama sin poder mover más que su cabeza, y finalmente murió en 1998 al beber agua con cianuro.