Roma. AFP. El Colegio de Médicos de Cremona (norte de Italia) abrió un expediente disciplinario contra Mario Riccio, el médico que ayudó a morir al italiano Piergiorgio Welby, totalmente paralizado por una enfermedad degenerativa.
Riccio, médico anestesista del hospital de Cremona, sedó y desconectó el respirador artificial que mantenía vivo a Welby.
Welby había reclamado su derecho a morir tras pasar los últimos diez años de su vida completamente paralizado a causa de una distrofia muscular.
Andrea Bianchi, presidente del Colegio de Médicos de Cremona, no precisó el tipo de sanción que se le aplicará al anestesista por aceptar acelerar la muerte de Welby, el 20 de diciembre, tal y como este último lo pidió.
Riccio mantuvo una reunión de más de tres horas con el presidente del Colegio de Médicos cremonense, este este miércoles.
Ahora, una comisión de disciplina del citado órgano colegial deberá reunirse para decidir las eventuales sanciones contra el médico.
A Welby, quien tenía 60 años, se le diagnosticó distrofia muscular cuando tenía 18.
A causa de enfermedad que afecta los músculos, no podía mover ningún órgano de su cuerpo, salvo los ojos.
El italiano vivía gracias a un respirador artificial desde 1997.
Su estado de salud se deterioró el pasado verano, obligándolo a una inmovilización total y permanente en una cama.
Con la ayuda del Partido Radical italiano, que exige la despenalización de la eutanasia, Welby reclamó el derecho a morir en una carta abierta dirigida al presidente de Italia, Giorgio Napolitano.
Italia entera se emocionó con la misiva de Welby pero su muerte provocó una polémica política, y la Iglesia Católica italiana le negó el derecho a un entierro religioso.
Una ley italiana prevé condenas de entre 6 y 15 años de cárcel por casos de muerte asistida.