Washington. EFE. La luz ultravioleta es la base del mecanismo cerebral que guía a las mariposas monarca en su viaje anual desde Canadá y Estados Unidos hasta la zona central de México.
El descubrimiento lo hicieron científicos de la Universidad de Massachusetts, la Academia Checa de Ciencias y la Universidad de California.
En un artículo publicado en la última edición de la revista científica Neuron , los investigadores destacaron que "esto no se había descrito antes en ningún otro insecto, y podría ser la clave del sistema basado en la brújula solar de las mariposas".
La investigación también reveló una conexión clave entre los sensores de luz en el ojo de los insectos y su reloj circadiano, que guía su sistema fisiológico y el metabolismo de acuerdo a las horas del día.
Hasta ahora se sabía que las mariposas monarca utilizaban el ángulo de la luz solar polarizada para el viaje hacia el sur.
Cada año, a finales de octubre, millones de esas mariposas llegan a los bosques de Michoacán, tras un viaje de más de 4.000 kilómetros para reproducirse y luego retornar a su lugar de origen.
Lo que se desconocía sobre su migración eran los detalles de la maquinaria de navegación que utilizan.
Análisis cerebral. Dirigidos por Steven Reppert, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts, Estados Unidos, los científicos analizaron el minúsculo cerebro de la mariposa.
Para ello acudieron al análisis molecular de las proteínas que residen en el cerebro de los coloridos insectos y realizaron "vuelos de prueba" en los que les controlaban la luz que llegaba a los insectos, para determinar su reacción.
Los científicos descubrieron que los fotorreceptores de luz ultravioleta dominaban el sistema visual, que en las mariposas se especializa en la detección de luz polarizada. Para confirmarlo, aplicaron un filtro ultravioleta sobre la fuente de luz polarizada, lo que provocó una desorientación inmediata de las mariposas monarca.
Los científicos también descubrieron que existen genes claves que son responsables del funcionamiento del reloj circadiano de las mariposas. Se encuentran en una región del cerebro llamada protocerebro dorsolateral.
Con el uso de marcadores moleculares, determinaron que había fibras neurales que contenían una proteína clave que conectaba los fotorreceptores de polarización en los ojos del insecto.
Los científicos señalaron que también descubrieron un conjunto de fibras conectadas entre dos regiones del cerebro que podría ser clave en la regulación del sistema hormonal de los insectos.
Ese sistema podría inducir la longevidad que permite a las mariposas invernar en México para regresar a su punto de origen tras una permanencia de cuatro meses en ese país.
Mariposas en peligro. Hace dos años, la revista Proceedings of the National Academy of Sciences advirtió que, debido al cambio climático que afecta a la región central de México, las mariposas monarcas podrían quedarse sin un lugar hacia dónde emigrar.
Una investigación realizada por científicos de la Universidad de Minesota señaló entonces que en los próximos 50 años las monarcas experimentarán una humedad mucho mayor que, al combinarse con el frío, hará que esos refugios sean inhabitables.
Las monarcas - Canaus Pelxippus Linneo - acostumbran hibernar en bosques de pino de la región central de México donde sobreviven debido a que, aunque hace frío, los niveles de humedad son bastante bajos.
Los insectos recibieron el primer aviso de una catástrofe inminente en enero del 2002, cuando una tormenta mató al 80% de la población.