
Un estudio publicado en la revista Nature advierte que los principales deltas fluviales del mundo se están hundiendo más rápido de lo que aumenta el nivel del mar. En 18 de los 40 deltas analizados, la tasa promedio de subsidencia supera el incremento regional del mar registrado desde 2001.
La investigación, liderada por L. O. Ohenhen y un equipo internacional, analizó deltas en cinco continentes mediante imágenes satelitales de radar entre 2014 y 2023. Los resultados muestran que el hundimiento del terreno es hoy el principal impulsor del aumento relativo del nivel del mar en la mayoría de estas regiones durante el siglo XXI.
Un descenso generalizado
Todos los deltas evaluados presentan subsidencia promedio. En más de la mitad, el terreno se hunde a más de 3 milímetros por año. En 13 de ellos —entre el Nilo, el Po, el Mekong, el Chao Phraya y el río Amarillo— el descenso supera los 4 milímetros anuales, cifra que coincide con las estimaciones actuales del aumento global del nivel del mar.
En tres casos —Chao Phraya (Tailandia), Brantas (Indonesia) y río Amarillo (China)— la tasa de hundimiento es más del doble del incremento global del mar.
Además, en casi todos los deltas, al menos el 1% de su superficie se hunde más rápido que tanto el nivel global como el regional del mar.
Más de la mitad de las áreas deltaicas en descenso
El equipo estima que entre 54% y 65% de la superficie habitable de los deltas del mundo está en proceso de hundimiento, según los 40 casos estudiados.
En total, 460.370 kilómetros cuadrados presentan subsidencia activa.
Siete grandes sistemas —Ganges-Brahmaputra, Nilo, Mekong, Yangtze, Amazonas, Irrawaddy y Mississippi— concentran el 57% de esa área que pierde elevación.
Cómo se midió el hundimiento
La metodología se basó en interferometría radar satelital (InSAR) con datos del satélite Sentinel-1. Esta técnica permite detectar cambios milimétricos en la superficie terrestre con una resolución de 75 metros. El análisis incluyó movimientos verticales del suelo, deposición de sedimentos y procesos erosivos.
Los investigadores examinaron tres factores asociados con la pérdida de elevación: almacenamiento de agua subterránea, flujo de sedimentos y expansión urbana.
En 10 deltas, la disminución del agua subterránea tuvo la mayor influencia relativa en el movimiento vertical del terreno. En otros, el fenómeno responde a múltiples factores o está dominado por cambios en sedimentos o crecimiento urbano.
Un riesgo acumulado
Los deltas ocupan solo el 1% de la superficie terrestre, pero albergan entre 350 y 500 millones de personas. Muchas de estas regiones tienen amplias zonas a menos de 2 metros sobre el nivel del mar.
El estudio concluye que la subsidencia contemporánea supera al aumento absoluto del nivel del mar como principal motor del incremento relativo del mar en la mayoría de los deltas durante este siglo.
El hallazgo plantea la necesidad de intervenciones específicas para reducir el hundimiento, en paralelo a las estrategias globales frente al cambio climático.