
"A todo el mundo le gusta espiar (...) si tomamos la actitud de un espía, el libro se presenta totalmente claro porque no solo nos enteramos de lo que dicen y hacen los personajes, sino también de sus pensamientos".
De esa forma comenzó su disertación el escritor mexicano Fernando del Paso, quien reunió el lunes a un pequeño pero atento público en el Teatro Nacional.
Su conferencia magistral, Nada es verdad ni es mentira , duró poco más de una hora.
El premiado escritor analizó los "trucos" literarios -verdad y mentira- de Miguel de Cervantes al escribir la novela Don Quijote de la Mancha .
La primera parte de esa obra cumplió 400 años de haberse publicado en España.
Señaló que la literatura no puede medirse con la misma vara con que se trata la realidad.
"Las novelas ni son verdad, ni son mentira. Al leer una novela hay un pacto: el lector las lee como si hubiera pasado y el autor las cuentas como si hubieran pasado", dijo.
En ese pacto, agregó, es que el lector entra al mundo de la literatura. "¿Por qué acepta el lector que todo realmente ocurrió al leer una novela? La clave está en el poder de convicción que tiene el autor. En su capacidad de contar todo como si hubiera ocurrido", señaló.
El escritor, de 70 años, viene regularmente al país para visitar a una de sus hermanas, quien está casada con un costarricense.
"Como arracache, chuchecas, gallo pinto y salsa Lizano, y si tomo mucho guaro me pongo jumo y me duele la jupa", dijo, causando risa entre los asistentes.
Público satisfecho. El autor de Palinuro de México tiñó su conferencia de buen humor. Al final, contestó varias preguntas del público.
"Es un hombre que ha leído mucho y tiene un gran conocimiento de Cervantes y de la literatura", dijo Mercedes Carazo, profesora de Español, quien no perdió palabra de la disertación del autor.
"Una conferencia extraordinaria. Y, como siempre, con un humor y una profundidad que sorprende", comentó Rosy Bazán, estudiante de Teología. Agregó que deben fomentarse ese tipo de visitas de grandes escritores.