
Resulta que la Aritmética y la Gramática tienen en común algo que se denomina numerales : cifras, por una parte, y elementos nominales, por la otra. El idioma abrió cortésmente sus puertas a los guarismos -elementos de otro sistema semiológico- para que alternaran con las letras o signos alfabéticos. Y, naturalmente, le corresponde en justicia a la Gramática establecer las normas relativas al buen uso lingüístico de estos numerales.
El Diccionario panhispánico de dudas (DPD ), 2005, de las Academias, nos presenta, precisamente, ciertos cambios y matices en este campo de los números, que merece la pena exponer. Veamos algunos:
«Se escribirán preferentemente con letras :
a) Los números que pueden expresarse en una sola palabra, esto es, del cero al veintinueve, las decenas (treinta, cuarenta, etc.) y las centenas (cien, doscientos, etc.): Me he comprado cinco libros: tres ensayos y dos novelas; Este año tengo cincuenta alumnos en clase; A la boda acudieron trescientos invitados .
b) Los números redondos que pueden expresarse en dos palabras (trescientos mil, dos millones, etc.): Acudieron cien mil personas a la manifestación; Ganó tres millones en un concurso.
c) Los números que se expresan en dos palabras unidas por la conjunción y (hasta noventa y nueve): Mi padre cumplió ochenta y siete años la semana pasada; En la Biblioteca de Palacio hay treinta y cinco manuscritos .
d) En textos no técnicos es preferible escribir con letras los números no excesivamente complejos referidos a unidades de medida. En ese caso, no debe usarse el símbolo de la unidad, sino su nombre: Recorrimos a pie los últimos veinte kilómetros ( no los últimos veinte km ) . Cuando se utiliza el símbolo, es obligado escribir el número en cifras.
e) Todos los números aproximados o los usados con intención expresiva: Creo que nació en mil novecientos cincuenta y tantos; Habría unas ciento cincuenta mil personas en la manifestación; ¡Te lo he repetido un millón de veces y no me haces caso!
f) Los números que forman parte de locuciones o frases hechas: No hay duda: es el número uno ; Éramos cuatro gatos en la fiesta; Te da lo mismo ocho que ochenta ; A mí me pasa tres cuartos de lo mismo ».
Este tema es, desde luego, sumamente amplio. Continuará.