La Asociación Estadounidense de Psiquiatría reconoció a la luminoterapia como un tratamiento más para atender la depresión leve, equiparable con los fármacos y las sesiones en el diván.
Un grupo de expertos revisó los estudios publicados sobre el tema entre 1975 y el 2003, y encontró que una exposición diaria a la luz, de 15 a 90 minutos, reduce los síntomas de ese mal.
La luminoterapia consiste en exponerse varios minutos al día ante una lámpara especial (de luz blanca), cuya intensidad es similar a la de los rayos solares.
Está muy extendida en los países donde hay largos meses de invierno, como Estados Unidos, Canadá y Noruega.
En esas naciones se ha descrito una depresión relacionada con la larga ausencia de días soleados (depresión estacional).
Sus pacientes tienen grandes deseos de dormir y un hambre compulsiva. Los síntomas mejoran sustancialmente cuando empieza la primavera.
El informe, publicado en la revista American Journal of Psychiatry , va más allá de los beneficios para ese tipo de pacientes.
Los expertos señalan que la luminoterapia no solo es efectiva para aliviar los síntomas de la depresión estacional, sino también de las depresiones leves en general.
En Costa Rica no es una terapia usual, aunque sí forma parte de la gama de opciones de las cuales pueden echar mano los psiquiatras.
"En países como los nuestros, donde tenemos veranos tan prolongados, hay pocos reportes de depresión estacional", comentó Rigoberto Castro, presidente de la Asociación Costarricense de Psiquiatría.
Agregó que la luminoterapia brinda beneficios que deben valorar con un psicólogo o psiquiatra.
"Si la falta de exposición a los rayos de sol activa el trastorno del paciente, entonces sí encontrará beneficios exponiéndose a una lámpara especial todos los días; pero si su depresión es profunda, ocupa medicamentos que le brinden beneficios a mucho más largo plazo", aclaró Castro.
Acción sobre el cerebro. La luminoterapia actúa en zonas específicas del cerebro, donde la luz estimula o reduce la producción de ciertas sustancias.
Una de esas sustancias es la melatonina. Esa hormona se libera en la noche, cuando hay oscuridad, para propiciar el sueño.
En algunos pacientes depresivos, la producción de melatonina es más prolongada en el invierno que en los días soleados del verano.
Para contrarrestar esa falta de luz y sus consecuencias, el enfermo usa lámparas flouroscentes con una pantalla que filtra los rayos ultravioleta.
La sesión debe realizarse preferiblemente en las mañanas, sentándose a unos 35 centímetros de distancia de la lámpara.
La intensidad de la luz debe regularse bajo el criterio de un profesional. Si aumenta el tiempo de las sesiones, debe bajar la intensidad de la luz o viceversa.
Una sesión de luminoterapia equivale a permanecer un día al aire libre, bajo un radiante sol.
La terapia no está exenta de efectos secundarios. Algunos pacientes sufren de dolores de cabeza, fatiga, irritabilidad e insomnio (si la sesión se realiza por la tarde).