
La prohibición de enseñar la teoría de la evolución en las escuelas públicas de Tennessee marcó uno de los debates culturales más intensos de Estados Unidos. La llamada Ley Butler, aprobada en 1925, cumple 101 años el próximo 21 de marzo. Esta norma provocó el famoso “Juicio del mono”, un proceso judicial que enfrentó ciencia y religión ante los tribunales.
La legislación estableció que los docentes de escuelas públicas no podían enseñar teorías que contradijeran el relato bíblico de la creación humana. En la práctica, la norma buscó impedir la enseñanza de la teoría de la evolución de Charles Darwin, publicada en 1859.
El proceso que sacudió a Estados Unidos
La polémica adquirió dimensión nacional pocos meses después de aprobarse la ley. En julio de 1925, el profesor John T. Scopes, de 24 años, enfrentó un juicio en la ciudad de Dayton. El docente fue acusado de enseñar evolución a estudiantes de secundaria.
El caso trascendió el ámbito local. Periodistas, científicos y líderes religiosos siguieron el proceso desde todo el país. El juicio se convirtió en un símbolo del conflicto entre modernidad científica y tradición religiosa en Estados Unidos durante la década de 1920.
La acusación quedó en manos de William Jennings Bryan, exsecretario de Estado y figura política de gran influencia. Bryan defendía una interpretación literal de la Biblia.
La defensa estuvo a cargo del reconocido abogado Clarence Darrow, quien sostuvo que prohibir una teoría científica ponía en riesgo la libertad intelectual y educativa.
Uno de los momentos más recordados del proceso ocurrió cuando Darrow interrogó a Bryan sobre su interpretación literal de diversos pasajes bíblicos. El intercambio evidenció el choque entre fe y ciencia que dominó el debate público de la época.
El juicio se convirtió en un gran evento mediático. Reporteros de todo el país llegaron a Dayton para cubrir el proceso. La selección del jurado inició el 10 de julio de 1925. El juicio comenzó el 13 de julio y terminó el 21 de julio.
El tribunal declaró culpable a Scopes. El profesor recibió una multa de $100.
La defensa apeló la decisión ante la Corte Suprema de Tennessee. Un año después, el tribunal anuló el veredicto por un tecnicismo legal.
A pesar de la enorme repercusión pública del juicio, la Ley Butler continuó vigente durante más de cuatro décadas. La norma fue revocada en 1967.
Un caso que dejó huella
El juicio de Scopes se convirtió en uno de los episodios más emblemáticos del debate sobre los límites entre religión, ciencia y educación en Estados Unidos.
En 2025, el Museo Estatal de Tennessee organizó una exposición especial titulada “Ocho días en Dayton: 100 años del juicio de Scopes”. La muestra reunió objetos históricos vinculados al caso. Entre ellos destacó la mesa donde líderes locales planificaron el proceso en la farmacia Robinson. También se exhibieron libros de texto y fotografías de prensa originales.
Tras el juicio, John T. Scopes completó una maestría en la Universidad de Chicago. La legislación le impidió enseñar en Tennessee. El profesor se trasladó primero a Texas y luego a Luisiana. Falleció en 1970.
William Jennings Bryan murió cinco días después de finalizar el proceso. Su cuerpo fue trasladado a Washington D. C. y sepultado en el Cementerio Nacional de Arlington.
Clarence Darrow continuó su carrera como abogado defensor. Durante los años siguientes se opuso al movimiento eugenésico que ganó fuerza en la década de 1920. Darrow falleció en Chicago en 1938.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
