
Un estudio reciente reveló que la leche de la foca gris contiene más azúcares que la humana y que estas moléculas pueden influir en la inmunidad de los bebés. El hallazgo abre posibilidades para desarrollar fórmulas nutricionales más eficaces y adaptadas a las necesidades inmunológicas de los recién nacidos.
La investigación, publicada el martes 25 de noviembre en la revista Nature Communications, fue realizada por un grupo de científicos de la Universidad de Gotemburgo, en Suecia, quienes recolectaron muestras de leche de foca gris (Halichoerus grypus) en distintas etapas de lactancia. La obtención se llevó a cabo frente a las costas de Escocia.
El análisis estructural de los compuestos se ejecutó mediante espectrometría de masas, lo que permitió caracterizar 240 tipos de azúcares. Luego, se utilizaron modelos de inteligencia artificial para observar cómo variaban estas moléculas a lo largo de la lactancia. Según los científicos, el comportamiento es similar al del leche humana, aunque con una complejidad mayor.
Durante el estudio se identificaron 332 moléculas de azúcar en la leche de foca, frente a 250 en la humana. Cerca de dos tercios de esas moléculas resultaron ser completamente nuevas para la ciencia. Algunas estructuras alcanzaron longitudes sin precedentes, con hasta 28 unidades de azúcar, superando las 18 unidades máximas encontradas en el caso humano.
Estas moléculas, conocidas como oligosacáridos, son esenciales en el desarrollo del sistema digestivo e inmune de los mamíferos. También ayudan a proteger contra bacterias y virus, a formar la flora intestinal y a fortalecer el tracto gastrointestinal.

Durante la investigación, los científicos comprobaron que los azúcares en la leche de foca se unen a proteínas del sistema inmune humano y que pueden modular las respuestas de defensa de las células. En pruebas de laboratorio, estas moléculas mostraron efectos contra bacterias patógenas, lo que sugiere un posible uso en fórmulas infantiles e incluso en productos nutricionales para adultos.
Los expertos atribuyen esta complejidad a la necesidad de las focas jóvenes de adquirir protección rápida en entornos extremos del Atlántico Norte, ya que estos mamíferos lactan por un periodo muy corto de 17 días.
Este es el primer estudio que logra una caracterización tan profunda del azúcar presente en la leche de esta especie. Los investigadores también examinaron la leche de 10 mamíferos diferentes, encontrando compuestos únicos en cada caso. El equipo anunció que ya cuenta con leche congelada de otras 20 especies, lo que augura nuevas investigaciones en el futuro.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
