
Tokio. AP y EFE. La agencia espacial japonesa lanzó ayer una sonda que puso en marcha la misión más grande a la Luna desde los vuelos Apolo.
El lanzamiento tuvo lugar en la remota isla de Tanegashima, donde se encuentra el centro espacial de Japón.
La Agencia de Exploración Espacial Japonesa dijo que el motor y todos los sistemas de navegación estaban funcionando bien.
“Estamos satisfechos con el lanzamiento. El satélite se desprendió del cohete propulsor, como se esperaba”, declaró el portavoz de la Agencia, Hiroshi Sekine.
La sonda, conocida como Selene ( Kaguya , en japonés), dará dos vueltas a la Tierra antes de encaminarse hacia la Luna, a la que llegará dentro de tres semanas.
Japón había lanzado una nave a la Luna en 1990, pero, mientras que esa sonda pasó cerca y siguió de largo, Selene dará vueltas al planeta.
El lanzamiento se produjo con una demora de casi cuatro años. Los japoneses planeaban lanzar otra nave en el 2004, la Lunar-A , pero la misión fue aplazada una y otra vez por distintos problemas.
Esta es la misión a la Luna más grande desde el programa Apolo, y más ambiciosa que el programa Luna, de la Unión Soviética, y que los proyectos Clementine y Lunar Prospector, de la NASA, según los japoneses.
El lanzamiento es parte de una verdadera carrera espacial en Asia, donde China también se propone enviar una nave a la Luna a corto plazo.
Selene deberá colocar un satélite en la órbita lunar, a una distancia de unos 100 kilómetros (60 millas) del planeta, y también dejará dos satélites más pequeños en órbitas polares.
La idea es estudiar el origen y la evolución del planeta.
El proyecto se propone captar imágenes tridimensionales de la superficie y estudiar el polvo lunar con detalle. Los japoneses esperan recoger muestras de la Luna en misiones posteriores.
Este es el el primer satélite que Japón pondrá en su historia en la órbita lunar. Se le llamó programa Kaguya en honor a una princesa selenita de un conocido cuento infantil nipón.