
Atlanta. AP. El croar característico de las ranas está mermando en todo el mundo por causa de un hongo llamado chytrid que se adhiere a su piel de la rana y causa su muerte por deshidratación o asfixia.
Así sucedió ya en Monteverde, Costa Rica, con la extinción de las ranas arlequín y el sapo dorado por acción del hongo Batrachochytrium dendrobatidis. El hongo también ha azotado poblaciones de batracios en Australia y África.
Con el objetivo de detener la muerte masiva de ranas, expertos del orbe están reunidos esta semana en Atlanta para coordinar un esfuerzo internacional que logre frenar la muerte de estos animales.
Hasta ahora, la organización –que se hace llamar Arca para Anfibios– propone que los zoológicos, jardines botánicos y acuarios en cada país reciban al menos 500 ranas de una especie amenazada para protegerla del hongo mortífero.
Según se explica, para cuidar de estos batracios habría que limpiar la piel de cada rana para asegurarse de que no portasen este hongo.
Este proyecto podría costar entre $400 y $500 millones.
Arca para Anfibios busca impedir que las más de 6.000 especies de ranas, salamandras y afines desaparezcan.
Los expertos calculan que hasta 170 especies de ranas se han extinguido en la década pasada debido al hongo y otras causas, y que otras 1.900 especies se ven amenazadas.
“Esto es precedente de una enfermedad que puede amenazar a toda una especie a escala de todos los mamíferos, todas las aves o todos los peces”, advirtió Joseph Mendelson, curador de herpetología en el Zoológico de Atlanta y organizador de Arca para Anfibios.
“Los seres humanos serían totalmente estúpidos si no prestaran atención a esto”, sentenció.