
"Lo similar se cura con lo similar": esta sencilla frase es el fundamento de la homeopatía, una especialidad médica que busca mejorar la salud con la aplicación, en dosis mínimas, de las sustancias que producirían en una persona sana los síntomas que la medicina tradicional combate.
Se trata de una técnica con mucha acogida, y se calcula que cada año la homeopatía genera $2.000 millones.
La terapia la planteó el alemán Samuel Hahnemann, de cuyo nacimiento se celebran los 250 años. Educado en ciencia, botánica y medicina, Hahnemann estaba insatisfecho con la medicina de su tiempo. Por eso, decidió retirarse de la medicina y convertirse en traductor.
Sin embargo, un día descubrió que tomar quinina -usada entonces para tratar la malaria- producía los mismos síntomas que la enfermedad que atacaba.
Hahnemann argumentó que, si bien otras medicinas tenían las mismas propiedades, no producían efectos contra la malaria. Para probarlo, él mismo tomó la quinina y los resultados, según sus seguidores, fueron muy importantes para el desarrollo posterior de esta terapia.
Ticos usan homeopatía. Un estudio realizado en el 2000 y publicado en la Revista de Ciencias Administrativas y Financieras de la Seguridad Social concluyó que más de la mitad de personas tratadas con homeopatía la consideran una terapia "excelente".
Según ese mismo estudio, los problemas gastrointestinales y broncopulmonares, las alergias y la gripe son las enfermedades por las que más acuden al homeópata.
Para el homeópata Alejandro Brenes, el trato de este especialista ahonda en la situación del paciente con el mismo fin del médico alópata: mejorar la salud. "El homeópata ve el síntoma, pero además da un interrogatorio completo y pregunta al paciente por su estado emocional, intelectual y hasta las condiciones en que vive", comentó.
Brenes advirtió que esto no descalifica el trabajo de los médicos alópatas, con los que la mayoría de la población se relaciona. "Pelear fue parte del pasado. En la actualidad tenemos que dar el salto y comprender que ambos métodos pueden ser muy útiles", expresó.
Pero, para los críticos de esta terapia, las medicinas homeopáticas no contienen sustancias activas debido a su intensa dilución. También critican que Hahnemann no incluyó la existencia de virus y bacterias en su teoría.
Además de remarcar su total separación del método científico, argumentan que su éxito se basa más bien en una buena estrategia de mercadeo y un poco de suerte.
Especialidad aceptada. Tanto Brenes como el doctor José Federico Rojas, presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos, creen que la gente tiende a confundir a la homeopatía con otras terapias.
"Han salido términos como medicina natural, medicina tradicional china, medicina aromática. que en términos nuestros no sé qué quieren decir exactamente. Los ticos se confunden", explicó Rojas.
Ambos médicos recomendaron a los pacientes confirmar que el homeópata visitado esté autorizado para ejercer la especialidad. En el país, alrededor de una decena de médicos homeópatas están reconocidos por el colegio del ramo.
Otro punto es que las medicinas homeopáticas no se venden en mercados ni puestos ambulantes. Si bien los medicamentos no requieren receta médica para su comercialización, sí es necesario el conocimiento del especialista para saber cuál necesita.
"Ante todo, debemos empezar a comprender el concepto de medicina integral, o sea, el uso de diversas opciones de terapia, por profesionales autorizados, para obtener mejoras en nuestra salud", concluyó Brenes.