
Aunque el aguacate ocupa un lugar importante en la alimentación de muchos hogares, sus hojas suelen pasar desapercibidas. Sin embargo, investigaciones científicas identificaron en ellas compuestos con propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, antimicrobianas y metabólicas.
Estudios publicados en revistas como Nature señalan que la hoja del aguacate, conocida científicamente como Persea americana Mill, contiene fenoles, flavonoides, terpenoides y ésteres. Estos compuestos despertaron el interés de la comunidad científica por su posible impacto en la salud.
Además, un análisis divulgado por la revista Antioxidants indicó que las hojas, la cáscara y la semilla del aguacate presentan una capacidad antioxidante superior a la de la pulpa.
Entre sus componentes destaca la quercetina, un compuesto que podría ayudar a eliminar los radicales libres del organismo. Según el Instituto Nacional del Cáncer, estas moléculas inestables se producen como parte del proceso natural de oxidación del cuerpo.
Las hojas también aportan zinc, calcio, magnesio y potasio, de acuerdo con información publicada por el blog especializado The Avo Tree, de Nueva Zelanda. Ese sitio indica que el zinc favorece el sistema inmunológico, mientras que el calcio contribuye a la salud ósea. Además, el magnesio y el potasio participan en funciones relacionadas con la circulación sanguínea y la presión arterial.
No obstante, los estudios científicos no concluyen que las hojas de aguacate curen enfermedades. Las investigaciones identificaron resultados prometedores, pero también señalaron que se requieren más estudios para confirmar cualquier beneficio terapéutico.
Cómo usar la hoja de aguacate en la cocina
Más allá de las investigaciones científicas, la gastronomía es el ámbito donde la hoja de aguacate tiene un uso ampliamente reconocido.
En la cocina mexicana se utiliza para aportar un aroma con notas de anís, un ligero toque dulce y un sabor similar al de la nuez. Ese perfil la convierte en un ingrediente habitual para preparar frijoles, moles, mixiotes, caldos y asados.
En Chiapas, la hoja acompaña principalmente los asados. En estados del centro de México forma parte de los mixiotes y de los frijoles refritos o de olla.
En Oaxaca, la hoja asada se muele para incorporarla al mole negro, el chichilo, el mole amarillo, así como a guisos y caldos tradicionales.
En Veracruz, este ingrediente también aparece en asados, carne en quilaguacate, frijoles con chochoyotes y tamales de frijol.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
