
Londres. EFE. Los libros de Harry Potter parecen tener propiedades mágicas, porque los niños que leen esas aventuras sufren menos accidentes que el resto, según un estudio publicado en el British Medical Journal .
Para llegar a esta conclusión, los médicos del hospital John Radcliffe, de Oxford, Inglaterra, analizaron los ingresos de menores al centro médico durante el verano en un periodo de tres años.
"Parece que Harry Potter protege a los niños de las heridas", dijo Stephen Gwilym, director del estudio. La explicación es sencilla: los libros son menos dañinos que los monopatines y otros juguetes similares que, según los expertos, implican velocidad, ruedas y bordes afilados.
Los médicos observaron los casos de niños de edades entre 7 y 15 años ingresados en el hospital, y prestaron especial atención en dos fechas concretas: el 21 de julio de 2003 y el 16 de julio pasado.
Estos dos días se corresponden con las fechas de la publicación en el Reino Unido de los dos últimos libros de la saga del famoso mago creado por la escritora británica Joanne K. Rowling: Harry Potter y la Orden del Fénix y Harry Potter y el príncipe mestizo .
Los investigadores se percataron de que había una reducción en el número de ingresos infantiles en el centro de salud durante las semanas posteriores a la salida a la venta de estas dos obras.
Así, los científicos creen que animar a los más pequeños a leer puede ser útil contra los accidentes, aunque admiten que esta actividad podría tener efectos secundarios como un incremento impredecible de la obesidad infantil y un deterioro cardiovascular.