
México confirmó el hallazgo de una nueva especie y un nuevo género de serpiente, denominada Yakacoatl tlalli, localizada en la cuenca del río Balsas, en el centro-sur del país. El descubrimiento fue realizado por investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, la Universidad de Texas en Arlington y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).
El estudio indicó que la especie es endémica de la cuenca del Balsas y que, hasta ahora, solo se conocen tres ejemplares. Dos fueron encontrados muertos y uno fue observado vivo, fotografiado y liberado. Los registros se obtuvieron de forma fortuita, según explicó la UNAM en su gaceta informativa.
México figura entre los países megadiversos del planeta y alberga entre el 6,5% y el 12% de la biodiversidad mundial. El descubrimiento refuerza la relevancia científica de sus ecosistemas.
Adaptaciones a la vida subterránea
La investigación determinó que la serpiente pertenece a la tribu Sonorini, grupo conformado por especies pequeñas, no venenosas y adaptadas a ambientes subterráneos. Presenta características morfológicas especializadas, como una escama en forma de pala similar a una nariz, que facilita la excavación.
Los científicos detallaron que también posee reducción y reorganización de escamas en la cabeza, así como modificaciones óseas en el cráneo. A diferencia de otras serpientes con hábitos similares, conserva ojos relativamente grandes.
El análisis anatómico incluyó el estudio de los hemipenes, estructuras reproductivas presentes en machos de serpientes. Según los investigadores, la forma y disposición de estas estructuras confirmaron que se trata de un género previamente desconocido para la ciencia.
La especie habita en un ambiente xerófilo de tierras bajas semiáridas, rodeado por zonas montañosas. La cuenca del Balsas concentra numerosos endemismos, lo que aumenta su valor biológico.
Sobre su alimentación, los investigadores encontraron en uno de los ejemplares restos de un alacrán en el estómago. Este indicio sugiere una dieta basada en artrópodos del suelo, aunque se requieren más estudios para confirmarlo.
Conservación e investigación pendiente
El reducido número de registros impide determinar el estado de conservación de la especie. Especialistas señalaron que las amenazas potenciales incluyen el cambio de uso del suelo, la agresión directa por desinformación y el cambio climático.
El equipo científico mantiene muestreos en la región para obtener datos sobre reproducción, dieta, actividad estacional y uso del hábitat. También se fortalecieron acciones de divulgación y educación ambiental en comunidades locales.
El descubrimiento de Yakacoatl tlalli amplía el conocimiento sobre la biodiversidad mexicana y evidencia que aún existen especies por describir en ecosistemas poco estudiados.