
Un monolito prehispánico, que data de hace unos 500 años y pertenece a la civilización mexica, fue descubierto en pleno centro de la ciudad de México.
La piedra para sacrificios, de proporciones mayores que las descubiertas con anterioridad, fue creada por escultores mexicas entre 1480 y 1520.
Es símbolo del cambio de nombre de aztecas a mexicas y de su nueva misión como pueblo conquistador, de acuerdo con lo que señaló el Instituto de Antropología e Historia de México. La pieza de basalto representa una biznaga, un cactus relacionado con los orígenes de la cultura mexica.
El monolito es considerado un ejemplar representativo de la Fase Imperial del arte de esa civilización, debido a su iconografía y a la maestría de su talla.
El hallazgo. Los arqueólogos localizaron el monolito en la esquina de las calles República de Argentina y Justo Sierra, ubicadas en el Centro Histórico de la ciudad de México, donde siglos antes estuvo la antigua Tenochtitlán, la capital del imperio azteca.
El monolito comenzó a ser buscado en el 2002, cuando un arqueólogo del llamado Proyecto Templo Mayor, Leonardo López Luján, halló una serie de documentos en París que revelaban la existencia de una enigmática escultura prehispánica en la esquina de esas calles céntricas de la ciudad de México.
Sin embargo, la piedra estaba rodeada de numerosas redes de telefonía, fibra óptica, suministro eléctrico y tenía un semáforo encima, por lo que los arqueólogos realizaron 10 meses de gestiones a todos niveles para que se les permitiera excavar y extraerla.
El monolito será trasladado en las próximas semanas al museo del Templo Mayor.