
El ruso Grigori Perelman recibió la invitación, por lo que unos 5.000 matemáticos del mundo esperan con ansias una cátedra suya en el XXV Congreso Internacional de Matemáticos.
No obstante, aunque el encuentro se realizará a partir de mañana en Madrid, España, el genio no ha respondido todavía si atenderá la reunión.
Es muy probable que no lo haga. El mundo matemático no ha sabido de Grisha desde el 2003, después de realizar una gira de conferencias en prestigiosas universidades estadounidenses.
Desde entonces, el que es considerado el hombre más inteligente del planeta, vive junto a su madre en un apartamento en San Petersburgo, Rusia.
Subsiste con un módico beneficio de desempleo de $74 al mes.
Conjetura de Poincaré. Su nombre saltó a la fama en el 2002 cuando anunció que había resuelto la Conjetura de Poincaré , una hipótesis que ha intrigado al mundo a lo largo del último siglo y es considerada uno de los siete problemas matemáticos del milenio.
Entre noviembre del 2002 y marzo del 2003, Perelman, puso en Internet las 61 páginas donde se resuelve la conjetura.
Esa conjetura pretende discernir la topología del universo explicando la relación existente entre formas, espacios y superficies.
Planteada en 1904 por el matemático francés Henri Poincaré, la conjetura podría ayudar a catalogar todas las formas tridimensionales del Universo.
Tres años después del anuncio -y a las puertas de la inauguración del Congreso Internacional de Matemáticos-, un grupo de profesores de los números, entre los que están Richard Hamilton, S. T. Yau, Michael Anderson y John Morgan, han brindado pruebas de que lo planteado por Perelman, de 40 años, es verdad.
Esa confirmación convierte a Grisha en el mejor candidato a recibir la medalla Fields, considerada el Nobel de las Matemáticas, que se entregará durante el mismo congreso en Madrid.
No obstante, quienes conocen a Grisha dicen que es muy probable que este brillante hombre, hijo del insigne matemático Yákov Perelman, rechace el galardón.
"El dinero no es lo más importante para él. Está completamente absorto en la ciencia", aseguran sus compañeros en el Instituto Matemático Steklov de San Petersburgo.
Igual parece ser su desinterés en cobrar el premio de $1 millón que el Instituto Clay de Massachusetts, Estados Unidos, prometió en el 2000 a quien resolviera uno de los siete problemas matemáticos del milenio, entre los que está la Conjetura de Poincaré .
Por ahora, la comunidad matemática espera con ansias la apertura de su congreso, donde existe una remota posibilidad de escuchar al genio Perelman.