San Francisco (AP). La empresa líder de búsquedas en Internet, Google Inc., parece dispuesta a seguir procurando un acuerdo con China para dejar de autocensurarse en los sitios que el gobierno considera subversivos u ofensivos.
Google continúa censurando sus resultados en China un mes después que los directivos de la compañía se pronunciaron en público contra las leyes chinas que le exigen el retiro de enlaces a los sitios del conflicto.
Al mencionar la delicadeza de las conversaciones, directivos de Google se abstuvieron de comunicar el estado en que se encuentran las negociaciones después de que la empresa amenazó el 12 de enero con clausurar su motor de búsqueda en China y posiblemente dejar de operar en el país.
Google pide que el gobierno desmonte el sistema de bloqueo que impide a los chinos encontrar información o imágenes de temas delicados en términos políticos.
El principal abogado de Google, David Drummond, dijo inicialmente que la empresa decidiría el paso siguiente luego de reunirse durante unas semanas con autoridades. Pero algunos directivos de Google dicen ahora que la compañía podría aplicar varios meses más el análisis sintáctico de sus resultados de búsquedas en China mientras recorre el campo minado de las áreas política y cultura con miras a un acuerdo con el partido gobernante.
La decisión de Google de mantener en funcionamiento su motor de búsqueda por ahora censurado es una señal de que las autoridades chinas no han estado tan inflexibles en las conversaciones privadas como han estado en las declaraciones públicas exigiendo respeto a la ley, estimó el analista de internet Colin Gillis, quien sigue a Google para BGG Financial.
“Es probablemente un indicio positivo”, dijo Gillis. “Google quiere hallar la manera de permanecer allá y el gobierno chino no quiere que Google se vaya porque eso sería como tener una mala nota”.
Aún así, un acuerdo podría resultar difícil porque ninguna de las partes desearía que se considerara que renuncia a sus principios. Cada una tendría que encontrar la forma de transigir sin parecer que capitula.
La situación sin embargo se complica porque el gobierno chino y Google se aferran en principio a prioridades enfrentadas.
El partido gobernante de China reconoce que necesita firmas innovadoras en tecnología como Google para apoyar la robusta expansión económica del país, pero el gobierno teme perder el control si la población puede leer y ver lo que quiera.
La tensión dentro de Google proviene del idealismo de sus fundadores -Sergey Brin y Larry Page- y la visión más práctica y empresarial de su director, Eric Schmidt. Brin y Page, quienes juntos tienen activos que les dan un control de Google, nunca han aceptado bien la idea de censurar los resultados de búsqueda en China. Schmidt, aunque tampoco manifiesta agrado por las restricciones, se ha visto siempre más dispuesto a hacer lo necesario para mantenerse en un mercado, como el chino, que es potencialmente lucrativo.