
Más de tres décadas dedicadas a la investigación, la docencia y la creación de espacios donde los costarricenses puedan hacer ciencia de punta, han hecho al biólogo molecular Pedro León Azofeifa merecedor de un puesto en la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.
Los miembros de la Academia son elegidos como una muestra de reconocimiento a sus distinguidos logros en investigación original. Ser electo para ser parte de la Academia es uno de los mayores honores que puede recibir un científico. Actualmente más de 2.000 estadounidenses y 350 extranjeros forman de la prestigiosa sociedad; 190 de ellos han sido laureados con un Premio Nobel .
La noticia llegó como sorpresa -en forma de fax- a las manos de León el martes pasado. "Fue una sorpresa muy agradable, yo no sabía siquiera que estaba postulado, las nominaciones son secretas", confesó León a La Nación.
La carta, escrita por el secretario de asuntos exteriores de la Academia, Michael Clegg, minutos después de culminada la sesión en que se decidió incorporar al tico a dicha sociedad dice: "Sus colegas en Estados Unidos reconocen el significado de sus contribuciones a la ciencia y lo invitan a ser parte de esta fraternidad".
"Es un reconocimiento que aprecio mucho, demuestra que se puede hacer ciencia de calidad en Costa Rica. Reconoce el trabajo en equipo, de colegas y de mis estudiantes de posgrado", dijo León.
Pedro León, quien hoy es el director del Centro Nacional de Alta Tecnología (CENAT), es el segundo costarricense en ser incorporado a la Academia Nacional de Ciencias de EE. UU., pero el primero que ha desarrollado toda su labor científica en suelo tico. Luis Sequeira, investigador de la Universidad de Wisconsin-Madison, es parte de la Academia desde 1980.
Gran aporte. A lo largo de su prolífica carrera, Pedro León ha sido autor de más de 55 publicaciones científicas. No obstante, él destaca la investigación en torno a la búsqueda del origen genético de la sordera de la familia Monge como su mayor logro.
La pesquisa arrancó en 1976 con la descripción de lo que sucedía en la familia, y culminó en 1997, cuando la revista Science publicó el hallazgo y la descripción de la mutación en el gen responsable de esa sordera.
León desarrolló el inicio del mapeo de ese gen durante su año sabático (1988) en la Universidad de Berkeley (California, EE. UU.).
Otros grandes aportes de León han sido en torno al estudio de los cromosomas de los anfibios, en la búsqueda de comprender por qué esos seres contienen grandes cantidades de ADN en su genoma -mucho más que un ser humano-. También se ha destacado por su investigación sobre la virología de las plantas.
Su formación académica se dio en la Universidad de Baylor (bachillerato en Biología), Universidad de Costa Rica (UCR) (licenciatura en Ecología Marina) y la Universidad de Oregon (doctorado en Biología Molecular). Las investigaciones las ha desarrollado, en su mayoría, desde el Centro de Investigación en Biología Celular y Molecular de la UCR.