
Un gen asociado al Alzheimer provoca alteraciones en el cerebro mucho antes de los síntomas visibles. Un estudio publicado en Nature Aging identificó cambios tempranos en los circuitos neuronales. Estos procesos ocurren mientras la persona mantiene funciones cognitivas normales.
La investigación se desarrolló en los Institutos Gladstone en Estados Unidos. El equipo detectó una cadena de eventos moleculares vinculada al gen APOE4, la principal variante genética asociada al riesgo de Alzheimer. Este hallazgo abre una nueva vía para el desarrollo de tratamientos.
Actividad cerebral anormal antes de los síntomas
El gen APOE4 está presente en cerca del 25% de la población. También aparece en hasta el 75% de las personas con Alzheimer. Sin embargo, su funcionamiento no se entendía con claridad.
El estudio mostró que ratones con este gen tenían neuronas más pequeñas y más activas en el hipocampo. Esta zona es clave para la memoria. Los animales no presentaban fallas cognitivas en etapas tempranas.
Los científicos indicaron que esta hiperactividad anticipa problemas de aprendizaje y memoria. También señalaron que el gen acelera procesos similares al envejecimiento cerebral.
Además, el análisis evidenció que estos cambios aparecen desde edades tempranas. Los investigadores detectaron que las alteraciones predicen un deterioro cognitivo futuro.
Proteína clave en el proceso
El estudio identificó a la proteína Nell2 como un factor central. En cerebros con APOE4, esta proteína se produce en exceso. Este aumento provoca que las neuronas se reduzcan de tamaño y se vuelvan más excitables.
Esta combinación afecta la organización de los circuitos neuronales. Sin embargo, los científicos lograron revertir estos efectos en ratones adultos. Para ello redujeron los niveles de Nell2.
Tras la intervención, las neuronas recuperaron su tamaño y función. Este resultado sugiere que el daño no es permanente. También plantea la posibilidad de intervenir incluso después del inicio del proceso.
Cambio en la comprensión del Alzheimer
El estudio cuestionó una teoría previa. Se creía que el impacto del APOE4 ocurría principalmente en los astrocitos, células de soporte del cerebro.
Los resultados mostraron que el efecto directo se produce en las neuronas. Cuando los investigadores eliminaron el gen en astrocitos no observaron cambios. En cambio, al eliminarlo en neuronas, las células recuperaron su funcionamiento normal.
Este hallazgo redefine el enfoque de futuras investigaciones. Los expertos consideran que comprender estos cambios tempranos permitiría desarrollar terapias preventivas.
Una enfermedad que inicia décadas antes
Los resultados indicaron que el Alzheimer inicia mucho antes de la pérdida de memoria. Este síntoma corresponde a una etapa avanzada del proceso.
Si estos hallazgos se confirman en humanos, podrían impulsar medicamentos dirigidos a bloquear la acción de Nell2. Esto sería clave en personas con alto riesgo genético.
El estudio plantea un cambio en la estrategia médica. El enfoque pasaría de tratar la enfermedad a prevenir su desarrollo antes de que se manifieste.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
