Las primeras imágenes del polo norte de Marte, enviadas por la sonda espacial Phoenix , mostraron un terreno árido y una superficie plana, seca y rojiza, que está limitada por líneas rectas en forma de polígono
La NASA reveló ayer esas fotos captadas por su sonda Mars Phoenix Lander que, tras un viaje de más de casi diez meses por el cosmos, se posó sobre el polo norte. El descenso ocurrió el domingo, poco antes de las 6 p. m. (hora de Costa Rica).
Las imágenes permitieron observar el buen estado de la nave tras su viaje de 679 millones de kilómetros. La sonda las empezó a transmitir dos horas después de su llegada al Planeta Rojo .
Aquel panorama del polo norte era lo que los científicos esperaban y es similar al que se ve en las regiones árticas de la Tierra.
Lo que no han revelado las fotos es el hielo que recubre los polos de Marte, descubierto en el 2002 por una sonda que sobrevuela ese cuerpo.
Y esto es justo lo que Phoenix llegó a examinar al planeta vecino para ver si en algún momento tuvo vida o reúne las condiciones necesarias para albergarla en el presente.
Según Peter Smith, científico líder de la misión, es probable que el hielo se encuentre debajo de la superficie inicial y no será hasta que el brazo robótico de la nave empiece a excavar que dé con él.
Las fotos también mostraron que los paneles solares de la nave se desplegaron bien –indispensables para el funcionamiento de la sonda– y que los mástiles de la cámara y estación climática se colocaron correctamente en posición vertical. Además, las patas se encuentran en correcta posición sobre el suelo marciano.
Lo que viene. El Phoenix afronta ahora un nuevo reto: usar por primera vez –probablemente hoy, martes– su brazo robótico con el cual, durante tres meses, recogerá muestras de hielo y del suelo que la rodea para poder determinar la existencia de material orgánico.
El brazo, de 2,35 metros de largo, está diseñado para cavar hasta un metro para buscar hielo y calentar muestras para detectar carbón y moléculas de hidrógeno, esenciales para la vida.
También dispone de una pequeña cámara que tomará imágenes del área circundante.
Phoenix cuenta con otra cámara, que la NASA considera sus “ojos”, dado que que le permite captar imágenes panorámicas de alta definición.
Su calidad de estéreo ayudará a los científicos en la Tierra a tener visiones en tres dimensiones del trabajo que haga el brazo robótico.
Phoenix no estará sola durante estos tres meses en Marte. También están allí los robots Spirit y Opportunity , que desde el 2004 exploran la zona ecuatorial.
La misión del Phoenix tiene un costo de $420 millones.