Doriam Díaz. 30 marzo, 2007
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En el Centro Cultural de España, la exposición de fotografías Listo para embalaje le permite al espectador costarricense hurgar en un oficio poco común y absolutamente apasionante: el del luthier , que es el constructor de instrumentos musicales.

Las imágenes tomadas por la fotógrafa Adela Marín no muestran la labor de un luthier cualquiera, sino la del costarricense Juan Carlos Soto.

“Este es un proyecto que valora la figura y el trabajo de Juan Carlos Soto, un luthier de enorme importancia que casi solo los músicos conocen. Como es difícil exponer sus instrumentos, una buena solución fue documentar su proceso de trabajo”, explicó Marín, quien expone por primera vez fotografía documental.

Magia expuesta. Las 30 imágenes en exhibición son resultado de tres meses de trabajo en que Marín tomó más de 800 fotografías de Soto construyendo una vihuela de mano, una guitarra romántica y una guitarra barroca.

En Listo para embalaje , los secretos del nacimiento de un instrumento quedan revelados: se observa desde la rigurosidad y concentración de Soto durante la creación hasta el acto de tallar una rosa en la vihuela.

“Esta muestra le ofrece la posibilidad a la gente de acercarse a la parte más fina del trabajo, a la evolución y a la vida en el taller de un luthier ”, comentó Soto.

Esta exposición es resultado de un trabajo en equipo: el compositor Otto Castro fue el gestor del proyecto, la musicóloga Tania Vicente dio su asesoría y escribió textos, Adela Marín tomó las fotografías y Sussy Vargas curó la muestra.

¿Quién es el luthier ? Juan Carlos Soto tiene 42 años. Estudió música en Costa Rica y se especializó en construcción y restauración de instrumentos en Cremona, Italia.

Con trabajo minucioso, detallado y riguroso, Soto crea violines, violonchelos, violas, contrabajos y guitarras clásicas.

Además, recrea instrumentos históricos que cayeron en desuso y tuvieron un renacer en la segunda década del siglo XX, basado en modelos antiguos, según explicó .

Sus creaciones son consumidas por músicos nacionales, así como por músicos, coleccionistas y especialistas Estados Unidos, Italia y Guatemala, entre otros países.

Por ejemplo, Juan Carlos Soto recordó que el prestigioso grupo Europa Galante recogió una tiorba –laúd grande que sirve para hacer bajo continuo– confeccionada por él en su visita hace algunos años al país.