
Un posible comportamiento inédito en focas grises encendió las alertas de investigadores tras el hallazgo de un delfín parcialmente devorado en el País de Gales. El caso abrió nuevas preguntas sobre la interacción entre depredadores marinos.
El descubrimiento ocurrió en la playa de Newgale, en Pembrokeshire. Allí apareció el cuerpo de un delfín común de pico corto con heridas compatibles con mordeduras de foca. Este fue el primer caso sospechoso documentado en esa zona.
Los expertos analizaron otros delfines encontrados muertos en Devon, Inglaterra. Estos también presentaron lesiones similares. Un coordinador de Marine Environmental Monitoring explicó a la BBC que este tipo de ataques no se asociaba antes con delfines, sino con otros mamíferos marinos.
La dieta de las focas grises incluye peces como bacalao, arenque y anguilas de arena. También consumen calamares y crustáceos. Sin embargo, nuevas observaciones sugieren que su alimentación es más amplia e incluye presas de mayor tamaño.
Investigaciones recientes identificaron evidencia tanto en observaciones directas como en datos de varamientos. Según la científica Izzy Langley, de la Universidad de St Andrews, estos ataques también se registran entre focas y marsopas, así como con delfines.
El ejemplar hallado en Gales era una hembra adulta de 1,84 m. Presentaba lesiones en forma de sacacorchos en la zona central del cuerpo. Estas marcas coinciden con ataques previamente documentados en marsopas.
Además, el animal tenía mordeduras en las aletas pectorales y en los bordes de la capa de grasa. Estas señales coinciden con el patrón de ataque de la foca gris. El cuerpo fue enviado a estudios adicionales.
Los científicos buscan determinar cómo ocurren estos ataques. También investigan si se trata de un comportamiento aislado o aprendido dentro de grupos específicos. Las primeras hipótesis apuntan a machos adultos que podrían transmitir esta conducta.
En enero, un episodio en Dublín reforzó las sospechas. Un observador documentó una interacción inusual entre focas y delfines. Durante el registro, notó que un delfín permanecía inmóvil en la superficie.
Luego detectó una figura oscura que lo sujetó. El testigo interpretó el hecho como un posible ataque de foca gris. Ambos animales se sumergieron y no fue posible confirmar el desenlace.
Las imágenes fueron compartidas por el Irish Whale Dolphin Group. El caso alimentó el debate científico sobre este comportamiento.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
