Con el objetivo de agilizar las transacciones públicas e incentivar las tecnologías de la información, Costa Rica cuenta ya con la Ley de certificados, firmas digitales y documentos electrónicos, que recibió el ejecútese el 22 de agosto.
Esta normativa fue expuesta ayer por el Ministerio de Ciencia y Tecnología y, entre otras cosas, procurará equiparar la validez de una firma manuscrita con una digital y con ello acortar los plazos y disminuir los costos de las transacciones públicas o privadas en Costa Rica por medio de Internet.
"Este es un nuevo reto para el país. Nos iniciamos en una nueva forma de hacer negocios y procuraremos contribuir con ello para que los servicios del Estado se realicen de manera más eficiente", dijo el ministro, Fernando Gutiérrez.
A mediano plazo. Edwin Aguilar, consultor en tecnologías de información, aseguró que Costa Rica está preparada para este cambio, pero que queda camino por recorrer para lograrlo. "El principal reto de esta nueva ley será el cambio cultural que significará para los ticos el pasar de documentos impresos a datos electrónicos personalizados. Es decir, pasar del uso de la cédula de identidad como documento físico a estas certificaciones digitales para diversos procesos legales, bancarios o personales", explicó.
El especialista enfatizó que el recurso debe aplicarse para la simplificación de trámites y no para trasladar la burocracia a otro ámbito.
"Queda por analizar quiénes tendrán la potestad para realizar las certificaciones. En este punto, radica la confianza de esta nueva propuesta", manifestó Aguilar.
La Ley 8454 proporciona un marco jurídico que brinda seguridad a las transacciones en Internet. Para ello tipifica sanciones y multas hasta de hasta 100 salarios base. Las primeras certificaciones se estiman para setiembre del 2006.