Una pintura fabricada a partir del plástico de computadoras desechadas, un insecticida orgánico, un método para mejorar la eclosión de los huevos del pez Gaspar y una mano robótica que traduce el lenguaje Lesco son los proyectos ganadores del principal premio de la Feria Nacional de Ciencia y Tecnología.
Sus creadores –siete colegiales de San José y San Carlos–, ya sueñan con preparar sus maletas pues en mayo del próximo año representarán al país en la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería Intel, que se efectuará en Nuevo México, Estados Unidos.
La buena noticia les llegó ayer por la tarde en el auditorio de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica.
Cincuenta y siete premios –26 para escolares, 31 para colegiales– fueron repartidos entre los 200 proyectos que alcanzaron la Feria Nacional tras ganar en las ferias de sus instituciones educativas, de su circuito educativo y, por último, de su región.
Los ganadores recibieron premios de entre ¢60.000 y ¢200.000.
En la feria internacional. La buena calidad de los proyectos llevó a que el jurado de la feria seleccionase cuatro para representar al país en Nuevo México, en lugar de dos, como estaba planeado.
En la categoría de mejor innovación tecnológica se dio un empate. Juan Rodríguez, del Colegio Técnico Don Bosco, se llevó el premio con una mano robótica capaz de traducir el Lesco: el lenguaje de señas costarricense.
Con un guante de lana que tiene incorporado un circuito capaz de registrar los movimientos de los dedos pulgar, índice y meñique, y un software que interpreta esos movimientos, este joven probó que es posible crear el traductor.
La mano robótica se encuentra en sus primeras etapas, pero demuestra la posibilidad de romper las barreras comunicativas entre personas sordas y oyentes.
Cristian Orozco, del Colegio Técnico Profesional de Upala, empató con Rodríguez con el desarrollo de un insecticida orgánico.
El insecticida se basa en la Zamioculcas zamiifolia , planta a la que las plagas (como pulgones y larvas de mariposas) no atacan, según observó el joven científico. Resulta que la planta es letal para esas plagas.
Al utilizarlo en cultivos de rábano, el insecticida orgánico redujo la presencia de las plagas de un 14% a un 4%, explicó Cristian. Él confía en que podrá ser utilizado en los cultivos de varias hortalizas.
El proyecto de Alberto Morales, Marcela Benavides y Viviana Morera, estudiantes de Colegio Científico de San Carlos, es el ganador como mejor innovación científica. Conscientes de que el pez Gaspar es una especie en vías de extinción, estos jóvenes buscaron un mecanismo para aumentar su población.
En el laboratorio, aplicaron diferentes magnitudes de magnetismo a los huevos del pez. Sin el magnetismo, solo un 26% de los huevos eclosionan; en cambio, con la nueva técnica, un 46% de ellos lo hace.
Por último, el proyecto ganador en la categoría de desarrollo sostenible también recibió un boleto para representar a Costa Rica en la feria internacional.
Lucía Carvajal y Karla Jiménez, del Colegio Científico de San Pedro, hallaron aplicación útil a las computadoras de desecho.
Ellas tomaron el plástico del que están compuestos los monitores, CPU y demás partes de la computadora, y lo molieron. Luego utilizaron ese plástico como la resina básica para crear pintura.
Después de tratar con varios disolventes, encontraron que el thinner facilitaba una mezcla homogénea. El resultado es una pintura, parecida a la de aceite, impermeable y que sirve tanto sobre madera como en metal. Las jóvenes científicas dicen que, con un monitor de computadora, se puede fabricar un galón de pintura.
La Feria Nacional de Ciencia y Tecnología celebró este año su vigésimo aniversario. La coordina la Universidad de Costa Rica. La respaldan el Ministerio de Educación Pública, el Ministerio de Ciencia y Tecnología (Micit) y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas (Conicit).
Cuenta con el patrocinio de Intel, el Banco Nacional, Florida Bebidas y el Fondo de Incentivos Micit-Conicit.