El pintor Fausto Pacheco retrató en inolvidables paisajes a la Costa Rica de las casas de adobe, de las carretas en los corredores y de la colorida área rural. Ahora una exposición en el Teatro Nacional muestra a los costarricenses no solo a ese paisajista, sino también al retratista y al dibujante que también fue.
El próximo viernes se inaugurará en la galería Enrique Echandi una muestra-homenaje de 15 obras de formato pequeño de Pacheco (Heredia, 1899-1966).
Se trata de óleos, acuarelas y dibujos poco conocidos del famoso pintor nacional. ¿Por qué? Pues porque las piezas pertenecen a la colección de sus hijos, María y Fausto Pacheco.
La curadora de las galerías del Teatro Nacional, Sussy Vargas, se encargó de hurgar en esa colección y escoger las obras para la exposición de este maestro del arte costarricense, cuyo mayor aporte fue popularizar el paisaje.
¿Qué encontrarán los costarricenses en esta muestra? "A otro Fausto Pacheco. Cuando tuve acceso a la colección de sus hijos encontré a un maestro en muchos campos. Uno tiene la visión de Pacheco dominando la acuarela, pero también tuvo un gran manejo de la espátula en el óleo e hizo muchos dibujos", afirmó Vargas.
Más que paisaje. Por supuesto, lo que predominará en la exposición son los coloridos paisajes de las casitas de adobe y techos de teja rodeadas de caminos de tierra y frondosos árboles. Lo interesante es que no solo hay paisajes en acuarela y óleo, sino también dibujos y retratos de buena calidad.
Pacheco hizo gran cantidad de dibujos como bocetos de sus pinturas; asimismo, retrató a familiares y amigos. Por ejemplo, en la exhibición se incluyen dos retratos de la esposa de Pacheco.
"La gente tiene otra percepción de él, pero fue un maestro que dominaba más cosas de las que se creía. El catálogo dará testimonio de esto y no comienza con un paisaje, como sería lo usual, sino con el retrato de una mujer", agregó la curadora.
¿Quién fue Pacheco? A juicio de Vargas, Fausto Pacheco fue el artista que popularizó el paisaje. "Su obra se imprimió en serigrafía y fue la primera vez que se hizo esto a nivel masivo en el país. Así que la gente, en lugar de comprar una pintura, compraba la serigrafía y así decoraba su casa. Es decir, su aporte fue que ayudó a acercar el arte al pueblo", expresó ella.
De forma autodidacta, Pacheco se convirtió en un maestro de la acuarela. Fue fotograbador, caricaturista y fotógrafo en el Diario de Costa Rica.
A partir de 1942 fue profesor de la Academia de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica en 1942. En 1945 formó a los docentes de la Casa del Artista.
Los costarricenses podrán ver las obras de este maestro a partir del sábado y hasta diciembre.