
El mal de Alzheimer podría tener una explicación genética hasta en un 80% de los casos, según un estudio hecho en cerca de 12.000 parejas de gemelos.
La investigación parece demostrar que los factores genéticos tienen un peso más importante de lo que se creía frente a las causas ambientales, para la aparición de ese mal neurológico.
Los investigadores tomaron a 11.884 parejas de gemelos suecos con 65 años o más. De ese grupo, 392 parejas desarrollaron Alzheimer en uno o ambos hermanos.
En el 79% de los casos, el riesgo genético tuvo un peso importante en la aparición del mal.
En el restante 21%, el riesgo de sufrir Alzheimer se debió a causas ambientales no compartidas entre los gemelos, como una infección en el organismo que sufrió un hermano y el otro no.
Los factores ambientales que compartieron los gemelos no fueron estadísticamente significativos en el desarrollo del mal.
La herencia pesa. Está comprobado que un 4% de los casos de Alzheimer surgen por razones genéticas, sea por mutaciones en el ADN del paciente o porque heredó ciertas características genéticas de sus padres (Alzheimer familiar).
En el restante 96%, no se ha encontrado una mutación o característica del ADN que explique el desarrollo de esa demencia (Alzheimer esporádico, del cual enfermaron los gemelos).
Por ahora, los expertos han detectado una serie de factores ambientales ligadas a la aparición del Alzheimer esporádico, entre ellos, ciertas infecciones.
Sin embargo, el gran reto es ahondar en las causas de la enfermedad y muchos científicos buscan las respuestas en los genes.
El nuevo estudio refuerza esa teoría al determinar que en un 80% de los casos hubo una explicación genética para la aparición del mal entre los gemelos.
"El estudio es valioso porque refuerza nuestras sospechas, pero aún no logramos dar con las mutaciones o los cambios que originan la enfermedad en el 96% de los pacientes con Alzheimer ", dijo Daniel Valerio, quien encabeza estudios sobre Alzheimer en la Universidad de Costa Rica.
¿Y el ambiente? El estudio aclaró que los factores ambientales tampoco deben subestimarse.
De hecho, en el trabajo hubo diferencias en la vulnerabilidad genética de gemelos idénticos (su ADN es igual): mientras un hermano desarrolló la enfermedad, su idéntico nunca la presentó.
Esa diferencia podría explicarse por el impacto del ambiente.
"Los factores de riesgo ambientales podrían ser un foco de atención a la hora de intervenir para reducir el riesgo o retrasar la aparición de la enfermedad", dijo Margaret Gatz, experta de la Universidad de California del Sur (Estados Unidos).
Gatz dirigió el grupo a cargo del estudio, que incluyó a expertos del Instituto Karolinska, en Suecia.