
Una investigación internacional identificó una amplia diversidad de rastros de ADN conservados en las fibras del Santo Sudario de Turín, uno de los objetos religiosos e históricos más estudiados del mundo.
El estudio se publicó en julio en la revista Scientific Reports. La investigación utilizó por primera vez técnicas avanzadas de secuenciación genética sobre muestras oficiales obtenidas del tejido en 1978. El análisis permitió identificar firmas biológicas acumuladas durante siglos por el contacto humano y la exposición al ambiente.
El trabajo estuvo a cargo de especialistas de la Universidad de Lancashire, en el Reino Unido. La investigación no intentó establecer la edad ni la autenticidad del Santo Sudario. Su objetivo consistió en demostrar cómo las herramientas modernas de la ciencia forense permiten reconstruir parte de la historia biológica de objetos antiguos, incluso cuando no es posible aislar un ADN original asociado al material.
El tejido conservó ADN humano, plantas, animales y microorganismos
Los investigadores analizaron el material genético presente en las fibras de lino. El estudio identificó distintas líneas de ADN mitocondrial humano.
Además, encontró un microbioma compuesto por bacterias, hongos y arqueas halófilas, microorganismos adaptados a ambientes con altas concentraciones de sal.
La investigación también detectó ADN de plantas cultivadas, entre ellas trigo, zanahoria, maíz, banano y maní.
En las muestras aparecieron rastros genéticos de animales domésticos, incluidos bovinos, cerdos, gallinas, perros y gatos. Los especialistas también identificaron ADN de coral rojo del Mediterráneo.
Según los autores, este conjunto de evidencias indica que el Santo Sudario estuvo expuesto a diferentes personas, ambientes y regiones geográficas durante su historia.
El estudio también marcó un precedente al convertirse en el primero que aplicó una técnica de secuenciación metagenómica de nueva generación libre de PCR sobre las muestras oficiales del Santo Sudario.
Este método permite analizar de forma simultánea todo el material genético presente en una muestra. La técnica evita la amplificación previa del ADN, un procedimiento que puede introducir distorsiones en los resultados.
Gracias a esta metodología, los investigadores obtuvieron el panorama más amplio hasta ahora sobre los vestigios biológicos conservados en el tejido.
El análisis no confirma ni descarta la autenticidad del Santo Sudario
Los autores aclararon que los resultados no aportan evidencia para confirmar ni refutar si el Santo Sudario envolvió el cuerpo de Jesucristo. Tampoco permiten establecer la antigüedad del tejido.
La investigación explicó que el objeto acumuló material biológico procedente de numerosas personas y organismos durante siglos. Esa acumulación hace casi imposible distinguir un eventual ADN original de los rastros incorporados durante el manejo, almacenamiento y transporte del tejido.
Pese a esa limitación, el equipo sostuvo que el estudio amplía el conocimiento sobre la conservación del artefacto. Además, demuestra el potencial de las técnicas modernas de genética y proteómica forense, disciplina que analiza proteínas para apoyar investigaciones científicas e históricas.
La coautora del estudio, Noemi Procopio, indicó de forma indirecta que el Santo Sudario continúa despertando interés entre historiadores, científicos y el público. También señaló que las nuevas tecnologías forenses permitieron descubrir información sobre la complejidad biológica preservada en muestras recolectadas hace casi 50 años.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
