Su primer libro de poesía
Edad: 23 años
Estado civil: Soltero
Profesión: Estudiante de Periodismo
¿Cómo se inició en la poesía?
Es tan relativo como decir que todos al inicio somos niños iguales y terminamos siendo diferentes; yo, sinceramente, no sé. Empecé a escribir a los 11 años y no sé de dónde viene el gusto.
¿Cómo define la poesía?
Es una necesidad de comunicación. Es lo que tengo que decir ante la vida, pero dicho de una forma específica. La poesía lo hace con un lenguaje cuidado, de una manera metafórica, retratando la realidad y el día a día.
¿Cuándo escribió los versos de este poemario?
Es el trabajo de los últimos cuatro años, más o menos de 1999 a principios del 2004. No son todos, son los más dignos.
¿Qué lo inspiró?
Este eje temático es retratar la ciudad y su gente desde un punto de vista personal. En algunas partes remito a familiares, pero desde un punto de vista exteriorista, contextualizando las cosas que me interesan.
¿Quiénes lo influenciaron?
La poesía española actual, que se llama la Generación de la poesía de la experiencia, es muy importante y tiene mucha influencia en mi obra. Hay una serie de autores, como Luis Antonio de Villena, que tiene una muy buena producción. Ellos me ayudan a construir lo que yo estoy construyendo de una forma más tropical.
¿Por qué el poemario está dividido en las tres partes de disfraces, abstractos y viejos hoteles de la memoria?
Más que temática, la división es de estilo. Hay poemas extensos y narrativos en la primera parte. En la segunda parte hay más surrealismo, imágenes más complicadas y es más breve. La tercera es como un apéndice, un agregado que sigue con la temática pero con diferentes métricas.
Se da énfasis a una sociedad con "mendigos" y "proscritos" y hasta se llega a hablar de la "búsqueda del amor como una mentira. ¿Cómo califica ese sentimiento y por qué nace?
Es una decepción al momento en que vivimos, a todos los problemas sociales, a todos los problemas del mundo global que no se pueden obviar y que la poesía ayuda a retratarlo.
Están enmarcadas en el ámbito de la ciudad precisamente en un momento en que la ciudad no significa nada para el promedio costarricense...
Hay un amigo que dice que nuestra mayor identidad es no tenerla. Yo siento que el costarricense no tiene una identidad marcada. Es un país muy pequeño y somos una mixtura de cosas. Esa descomposición también se transmite en el libro.
¿Cómo le llega este primer premio en poesía?
Es un compromiso muy grande para seguir trabajando porque hay mucha gente que es referente de las letras costarricenses que ganó este mismo premio. Me invitaron a un encuentro centroamericano en El Salvador y estoy entrando en la narrativa.
El código para comunicar en la actualidad es la imagen, pero usted se martiriza con la palabra.
Sí. La poesía es mucho más complicada de difundir y de que la gente asista a las actividades, pero ni modo eso nos tocó.