Coincidiendo con el 30 aniversario del sangriento levantamiento de Soweto (el 16 de junio), que comenzó cuando el régimen Apartheid ordenó la introducción del afrikaans como idioma de los centros de educación, la traducción al zulú se ha realizado para demostrar el elevado valor que la joven democracia sudafricana otorga a las lenguas nativas.
Con más literatura en zulú o zhosa, sethswana o sepedi se quiere reforzar la cultura de la lectura en un país donde, como herencia del Apartheid, existen elevados índices de analfabestismo. Por ello, en Sudáfrica cuando se venden 8.000 ejemplares de un libro, este se considera un bestseller.
Además, autores occidentales como Henning Mankell o Norman Ohler están descubriendo la rica variedad de temas que África ofrece para sus obras. El continente, que ya cuenta con premios Nobel como Nadine Gordimer o J.M. Coetzee (ambos de Sudáfrica), Wole Syinka (Nigeria) o Naguib Mahfuz (Egipto), se resiente de una cultura marcada por la tradición oral.
De acuerdo con registros oficiales, en Sudáfrica, el país más potente económicamente del continente y que cuenta con una población de 46 millones de personas, se venden anualmente 500.000 libros.