
¿Cuál debe ser el enfoque para la atención del asma infantil?
La calidad de vida del niño. Quizás al médico le interese la función pulmonar de su paciente, pero lo que quiere el niño es jugar futbol; mientras, su madre cruza los dedos para no escucharlo toser tantas veces por la noche.
"El tratamiento debe reducir el número de ataques del niño; así podrá hacer ejercicio y no perderá tantas lecciones en la escuela".
¿Qué es lo más importante a la hora de escoger el tratamiento?
Saber que existen muchas y buenas opciones, de acuerdo con el cuadro de cada menor. Ahora hay tratamientos para el asma leve y severa, pueden ser orales o inhalados, de una o varias dosis al día. ¡Nadie tiene por qué sufrir con esta enfermedad actualmente!
¿Basta con tener un buen medicamento a la mano?
No, hay que educar a los padres y al paciente para que el niño cumpla con el tratamiento. Uno de los problemas más grandes, por ejemplo, es que el niño no usa adecuadamente el inhalador. Por eso, hay que involucrar a toda la familia en la atención del niño y educarla sobre esta enfermedad.
¿Cuáles terapias veremos dentro de unos años en el mercado?
En estos momentos hay diferentes equipos clínicos que buscan drogas muy sofisticadas. Se les llama "tratamientos a la medida" porque quieren atender el origen de la enfermedad, como la susceptibilidad genética para desarrollarla.
El costo de los tratamientos es el gran obstáculo para... (interrumpe la pregunta).
Es cierto que una nueva droga es cara porque detrás hay muchos años de investigación que deben generar sus ganancias. Sin embargo, el costo de atender a un paciente asmático sin un buen tratamiento es muy alto. Es un niño que irá muchas veces a los servicios de emergencia y estará hospitalizado.
¿Hay más o menos asmáticos?
Estamos observando más casos; de hecho, el asma crece en todo el mundo. Dado que no hay una cura para esta enfermedad, lo mejor es diagnosticar a tiempo a los pacientes y darles tratamiento.
¿Qué teorías explican ese aumento en todo el mundo?
Existe una variedad de teorías sobre las cuales se realizan estudio. La más famosa es la teoría de la higiene, la cual sugiere que una persona que está más expuesta a infecciones y a factores ambientales tiene menos probabilidades de convertirse en un paciente asmático.
"La tendencia que hemos venido observando en todo mundo es que en regiones donde la gente está más expuesta a la suciedad hay menos casos de asma".
¿Cuál podría ser un buen ejemplo para esa relación inversa?
Tal vez quede más claro mencionando otro factor que hemos venido notando: aparentemente, el asma está vinculada con la sociedad sofisticada. En Venezuela, donde dicté hace poco una charla, un médico me comentó que en una comunidad pequeña, al lado del río Orinoco, donde las viviendas son chozas, no hay enfermos de asma; mientras, en Caracas se concentra la mayoría de casos.
¿Una explicación podría ser la contaminación de la ciudad, donde hay grandes industrias, muchos vehículos, etcétera?
Eso fue lo primero que se estudió, pero ya sabemos que ese tipo de contaminantes no tienen un peso tan importante. En países desarrollados, como los Estados Unidos e Inglaterra, han bajado los niveles de contaminación en las grandes ciudades, pero se siguen observando más casos.
¿Alguna otra teoría?
Bueno, algunos hablan sobre el tipo de alimentación. Y, de nuevo, la teoría de que ahora vivimos en ambientes más "limpios": no hay polvo, ni corrales, para todo se usan desinfectantes, etcétera.
"Por ahora, son teorías. Faltan más estudios sobre el tema".
Aparte de la investigación ¿cuál es la gran tarea pendiente para atender a los pequeños?
Enfocarse en la educación de los padres y del paciente.