
Un estudio científico reveló que los camarones chasqueadores, uno de los animales con el golpe más potente de la naturaleza, posee una estructura similar a un casco que protege su cerebro de las ondas de choque que genera al atacar.
El hallazgo se publicó en la revista Journal of the Royal Society Interface. La investigación estuvo a cargo de científicos de la Universidad de Carolina del Sur y de la Universidad de Tulsa, en Estados Unidos.
Este camarón, de la familia Alpheidae, recibe su nombre por la fuerza y velocidad de su ataque. Su pinza se mueve con tal rapidez que libera energía suficiente para hervir agua.
Este mecanismo le permite aturdir presas y enfrentar a otros individuos. Sin embargo, ese mismo movimiento produce intensas ondas de choque que podrían afectar sus propios tejidos.
El estudio se centró en determinar cómo este crustáceo evita daños internos tras cada golpe.
Un casco transparente integrado al exoesqueleto
Los investigadores identificaron una estructura descrita como un “casco transparente” integrado en el exoesqueleto del animal. Esta capa actúa como amortiguador ante las ondas generadas por la pinza.
Para comprobar su función, el equipo recolectó camarones vivos y analizó las propiedades mecánicas del capuchón protector y del resto del caparazón.
Los resultados indicaron que la cobertura orbital del casco posee la mitad de la rigidez del caparazón. Esa característica le permite absorber el doble de energía de impacto.
El equipo realizó simulaciones computacionales que recrearon una onda de choque al impactar la cabeza del camarón, tanto con protección como sin ella.
Las pruebas consideraron todas las propiedades biológicas del animal.
Los resultados confirmaron la eficacia del “supercasco”. La estructura redujo en 28% la deformación de los tejidos neurales. Además, disminuyó en 22% la tensión inducida por las ondas de choque.
Los autores señalaron que las estructuras orbitales amortiguan las ondas mediante varios mecanismos que optimizan la absorción y redirigen la energía tanto a escala microscópica como macroscópica.
El descubrimiento abre la puerta a nuevas investigaciones sobre mecanismos para atenuar lesiones traumáticas en humanos.
La estructura natural del camarón chasqueador podría inspirar el desarrollo de estrategias para reducir daños cerebrales provocados por ondas de choque.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
