Una decena de reconocidos artistas costarricenses exhibe los resultados de su experimentación con la técnica del grabado.
La muestra Inter-Versiones II se exhibe en el Costa Rica Country Club –en Escazú– y revela la inquietud de 10 artistas gráficos por desafiar los límites del grabado.
El colectivo lo integran ocho creadores que trabajan todos los viernes en el taller Bastidor Solitario, dirigido por Jorge Crespo y María Teresa Pérez.
Entre los expositores están Rodolfo Stanley, Emilia Cersósimo, Adrián Gómez y Karen Clachar.
En esta oportunidad el grupo invitó a dos reconocidos exponentes del grabado en Costa Rica: Rudy Espinoza e Ileana Moya.
Según explicó Crespo, con esta muestra los artistas comparten con el público sus “versiones” e “invenciones” sobre las posibilidades que ofrece el grabado.
Dicha técnica consiste en la confección de una matriz, a partir de la cual se obtienen imágenes que se editan como originales múltiples. Las matrices se elaboran con materiales variados como metal, madera, piedra caliza, incluso tela o cartón. “Los artistas exponen aquellos trabajos en los que se observan sus mayores logros formales, técnicos y conceptuales”, dijo Crespo.
El artista resalta el manejo innovador que Karen Clachar y Lorena Villalobos hacen de la colografía, técnica que utiliza el cartón o soportes menos tradicionales alterados por medio de gomas sintéticas, lacas o collages para crear una superficie llena de texturas.
“Ambas introducen el color de una manera muy personal y crean ambientes atractivos por su dramatismo y belleza”, opinó Crespo.
El grabador destacó también la propuesta de Ileana Moya. “Ella une a su trabajo como grabadora, su maestría en la fabricación de papel hecho a mano. En sus impresiones en color explota las diferencias en la viscosidad de las tintas”, dijo. Crespo se refirió además a la riqueza plástica del dibujo y el color en las obras de Rodolfo Stanley, Emilia Cersosimo y Mario Madrigal. La muestra Inter-Versiones II se exhibe durante el mes de enero.