
Los gritos de "¡viva, san Pío!" resonaron anoche en una catedral metropolitana repleta de devotos del santo padre Pío.
El arzobispo de San José, Hugo Barrantes, y el cura italiano Gian María Digiorgio celebraron ayer una misa en que expusieron dos reliquias que usó el santo italiano para cubrir sus estigmas: un retazo de venda y un guante café.
El fraile italiano, quien vivió entre 1887 y 1968, sufrió estigmas (heridas sangrantes) en manos, pies y un costado.
Apretujados dentro del templo o desde las puertas, afinando el oído ante la imposibilidad de entrar, los fieles escucharon la historia del santo padre Pío de boca de Digiorgio.
"Él sufrió las cinco llagas de Jesús por 50 años. Durante todo ese tiempo llevó el dolor de las heridas de Cristo", narró Digiorgio, quien conoció al santo y trajo las reliquias al país.
Durante casi una hora, y con la ayuda de un traductor, el monje narró en idioma italiano los milagros y el ejemplo del padre Pío.
"Es el hombre del sufrimiento y del dolor y por ello es capaz de entender a todo el que sufre", agregó Digiorgio, un monje capuchino -el padre Pío perteneció a esa congregación de hábito café-.
En silencio. La misa arrancó a las 5 p. m. y duró casi tres horas.
Durante todo ese tiempo los devotos permanecieron atentos y deseosos de observar, aunque fuera a la distancia, las famosas reliquias.
Muchos llegaron al mediodía para procurar un buen espacio.
Luego de la lectura del Evangelio, Digiorgio se dirigió a los devotos por casi una hora.
"El santo padre Pío se hizo santo por la oración, sobre todo, a la Virgen. Él dedicó su vida a orar, confesar y abogar por los más necesitados", agregó.
Su emotiva intervención cerró con una sorpresa y muchos aplausos en el templo.
El cura entregó a monseñor Barrantes un sobre cerrado que pidió abrir ante los fieles.
De su interior, Monseñor extrajo una carta y una pequeña toalla.
"Doy testimonio que esta reliquia fue usada para secar la sangre de la llaga del costado del santo padre Pío", explicó Digiorgio.
El monje italiano dejará el país este jueves. Hoy habrá otra misa en la iglesia de La Merced, ubicada sobre la avenida segunda.