El banco del Catie conserva 6.201 accesiones de 114 especies y ha distribuido semillas en más de 20 países durante cinco décadas. (Catie/Cortesía)
El Banco de Germoplasma de Semillas Ortodoxas, ubicado en el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie) en Turrialba, acumula 50 años de albergar 6.201 variedades de cultivos conservadas, pertenecientes a 114 especies y procedentes de 57 países.
El Catie creó el banco en julio de 1976. Actualmente, sus colecciones abarcan 60 géneros y 14 familias botánicas. El 94% de los materiales conservados tienen origen en Mesoamérica, explicó Daniel Fernández, especialista en conservación de semillas ortodoxas del Catie.
Durante estas cinco décadas, el banco ha realizado más de 50.000 distribuciones de semillas en más de 20 países. Los materiales se han facilitado a investigadores, universidades, programas de mejoramiento genético y productores.
Cerca del 40% de las colecciones han sido caracterizadas. Este trabajo permitió identificar características agronómicas, nutricionales y de adaptación al cambio climático, afirmó William Solano, especialista en recursos fitogenéticos del Catie.
Entre los resultados, Solano mencionó la identificación de cuatro grupos genéticos en la colección de ayotes de Mesoamérica y de materiales con potencial para enfrentar condiciones ambientales adversas.
El Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie), ubicado cerca de la ciudad de Turrialba, conserva másde 6.000 muestras de especies de ayotes, chiles, tomates y otras plantas comestibles. (EZEQUIEL BECERRA/AFP)
Las colecciones también se han utilizado como base para desarrollar nuevas variedades de tomate, tomate cherry, ayote y frijol en programas de mejoramiento genético de distintos países, de acuerdo con Solano.
Investigaciones con materiales de tomate y pepino también han mostrado capacidad de adaptación a las condiciones del Corredor Seco Centroamericano.
El Catie estima que cerca de 1.000 accesiones de maíz, ayote, tomate y frijol han sido repatriadas a países centroamericanos durante los 50 años de funcionamiento del banco.
El Banco de Germoplasma del Catie resguarda la diversidad genética que alimenta a millones de personas. (Catie/Cortesía)
Entre las colecciones del banco se encuentra la de ayotes (Cucurbita), descrita por el Catie como la segunda del mundo por número de accesiones y la primera por disponibilidad para investigación. La institución también cuenta con una colección de chiles que figura entre las más relevantes de América Latina, según la información suministrada.
Fernández explicó que el banco trabaja en la caracterización genómica y fisiológica de sus colecciones y en la identificación de materiales con resiliencia climática para su utilización en programas de mejoramiento genético.
Las semillas conservadas se destinan a investigación, mejoramiento genético y desarrollo de variedades para enfrentar plagas, enfermedades y efectos asociados al cambio climático.