El hallazgo, a cargo de un equipo de astrónomos franceses y suizos, fue posible utilizando el espectrógrafo Harps del telescopio de 3,6 metros del ESO en el observatorio de La Silla, emplazado entre los cerros del Valle de Elqui, 400 kilómetros al norte de Santiago.
El exoplaneta, como se conoce a los cuerpos que orbitan estrellas distintas al Sol, posee una masa similar a la de Neptuno, o sea, unas 17 veces la del planeta Tierra.
El cuerpo celeste orbita una pequeña enana roja, el tipo de estrella más común en el Universo.
"Nuestro descubrimiento puede significar que los planetas se encuentran con bastante frecuencia alrededor de las estrellas más pequeñas", explicó el astrofísico Xavier Delfosse, uno de los autores de la investigación.
"Ciertamente esto nos dice que las enanas rojas son objetivos fundamentales en la búsqueda de exoplanetas", agregó el científico.
De las 200 enanas rojas estudiadas, hasta ahora solo dos han revelado la presencia de un exoplaneta en su órbita.
El nuevo planeta es uno de los más pequeños conocidos dentro de un grupo de 170 exoplanetas descubiertos hasta ahora.
La enana roja que hospeda al planeta está situada a 20,5 años luz del Sol, en la constelación del Libra, y posee un tercio de la masa de ese astro. El exoplaneta, por su parte, está a 6 millones de kilómetros de su estrella, y tarda solo 5,4 días en completar su órbita.