
El norte de los cantones centrales de Alajuela y Heredia están en riesgo de verse afectados de manera seria por la sequía y las lluvias, debido a las debilidades en su infraestructura y a las características de su población y organización productiva.
Si no se implementan medidas para disminuir su vulnerabilidad, los fenómenos naturales podrían impactar más fuertemente estos lugares.
La conclusión se desprende de un informe que el Instituto Meteorológico Nacional (IMN) publicó esta semana. El trabajo es parte de un plan piloto que espera medir el nivel de riesgo en todos los distritos del país.
Al ser el clima una variable que no puede controlarse, el informe plantea que se requiere un plan estratégico tendiente a proponer medidas que permitan adaptarse a sus condiciones extremas y así disminuir vulnerabilidad y riesgo.
Adaptarse al clima. Según José Retana, jefe del proyecto Vulnerabilidad actual del sector hídrico, la amenaza climática es una variable sobre la cual el ser humano no tiene ningún control. "Los fenómenos de El Niño y La Niña nos traen sequías o fuertes lluvias y esto no lo podemos cambiar", comentó.
Para medir la amenaza, se estudió, en cada distrito, el cambio porcentual en los niveles de lluvia y el aumento de las temperaturas, entre otros factores.
Del mismo modo, Retana definió la vulnerabilidad como las debilidades que se relacionan dentro de un sistema.
Entre los indicadores para obtener esta variable se encuentran la población afectada por el asma, las áreas propensas a inundaciones, las casas con paredes de madera y la población en pobreza.
Zonas de riesgo. Para el estudio se seleccionaron 13 cantones y 60 distritos de las provincias de San José, Heredia y Alajuela, especialmente al noroeste del Valle Central.
Un dato positivo de la investigación fue comprobar que las zonas de mayor vulnerabilidad no son las de mayor amenaza climática.
"La mayor vulnerabilidad se concentra en las partes bajas de los cantones de Alajuela y en las zonas altas de Heredia y Vázquez de Coronado (San José), pero los lugares de mayor amenaza se presentan en la región central del estudio, en el sector de Tibás", afirmó Retana.
Sin embargo, en general, la mayoría de los distritos analizados se encuentran en un nivel de riesgo calificado como medio o alto.
La primera región de mayor riesgo se ubica en la provincia de Alajuela, en los distritos al norte del cantón Central y se extiende a las zonas altas de Heredia.
Una segunda zona de peligro se ubica en la parte este del área de estudio y abarca el distrito de Cascajal, Vásquez de Coronado.
La tercera zona de riesgo se encuentra inmersa en la parte central del área y corresponde con el límite este de la provincia de Heredia, desde las zonas altas del cantón de San Rafael, hasta algunos distritos muy céntricos a la cabecera de provincia como lo son San Pablo, San Isidro y Santo Domingo.