
Abrir una lata de conserva suele resolver una comida en pocos minutos. Estos productos permiten preparar ensaladas, guarniciones o platos completos con rapidez. Sin embargo, surge una duda frecuente en la cocina: qué hacer con el líquido que acompaña a los alimentos enlatados.
El presidente del Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de Cantabria (CODUNICAN), Pablo Martínez, explicó a Infosalus que el líquido presente en las conservas puede variar según el alimento. Puede contener jarabes, aceites, agua con sal, almíbar o limón.
El especialista señaló que su función principal es prolongar la vida útil del producto. También ayuda a conservar características como el sabor, la textura y el aroma. Además, durante el proceso de fabricación, ese líquido sirve como medio para transmitir calor y generar vacío, lo que garantiza la seguridad del alimento hasta su consumo.
Qué contienen los líquidos de las conservas
El nutricionista indicó que antes de usar ese líquido en una preparación conviene analizar cada caso de forma individual.
Según explicó, en personas con ciertas enfermedades es necesario prestar mayor atención. Por ejemplo, quienes presentan disfunción renal deben controlar la ingesta de sodio, potasio o fósforo. En alimentos como el atún, las verduras o las legumbres enlatadas, el líquido puede concentrar esos minerales.
Por esa razón, en algunos casos se recomienda consumirlo con precaución o descartarlo, dependiendo del estado de salud de la persona.
Cuándo podría aprovecharse
Martínez mencionó que algunos líquidos pueden tener cierto aporte nutricional. Como ejemplo citó el líquido de los espárragos en conserva, que muchas personas consumen. Este suele estar compuesto principalmente por agua y sal.
En personas sanas, su consumo no suele generar inconvenientes. Sin embargo, el especialista señaló que ese líquido puede contener cantidades elevadas de sodio, por lo que el aporte de vitaminas que pudiera tener se puede obtener con mayor facilidad mediante alimentos como frutas.
Diferencias entre conservas
El nutricionista explicó que no todas las conservas son iguales.
En el caso de las latas de atún, el líquido suele tener alto contenido de sal, por lo que en muchos casos resulta preferible desecharlo.
En cambio, en algunas conservas de verduras el líquido puede contener vitaminas y minerales, lo que podría aportar beneficios dentro de una alimentación equilibrada.
Lavar o no las legumbres en conserva
Otra duda frecuente aparece con las legumbres enlatadas, como frijoles o garbanzos. Muchos consumidores optan por lavarlas antes de utilizarlas.
El especialista aclaró que el líquido que acompaña a estos productos es totalmente inocuo. Por esa razón, enjuagarlas es una decisión opcional.
No obstante, recordó que tanto las conservas de legumbres como las de atún utilizan sal como método de conservación. En el caso de las legumbres, el líquido puede tener un contenido elevado de cloruro sódico.
Si se consumen con frecuencia, descartar el líquido puede ayudar a reducir el exceso de sal en la dieta.
Un paso clave antes de consumir conservas
El nutricionista recomendó revisar siempre el etiquetado del producto. De esta forma es posible conocer su composición y decidir si conviene aprovechar o descartar el líquido.
En algunos casos se pueden eliminar los líquidos con alto contenido de sodio o azúcares. En otros, como ciertas verduras, se pueden aprovechar aquellos que conservan vitaminas y minerales que complementan la alimentación.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
