
Pintarse el cabello es una práctica común en el mundo de la belleza. Muchas personas retocan el color para mantener su intensidad. Sin embargo, el uso constante de tintes capilares puede generar daños difíciles de revertir.
Durante el proceso de teñido, el cabello enfrenta varios cambios químicos. Se abre la cutícula. Se elimina el pigmento natural. Luego se deposita un nuevo tono. Estas alteraciones modifican la estructura capilar con el paso del tiempo.
Algunas investigaciones también analizan un posible aumento en el riesgo de cáncer asociado a ciertos ingredientes presentes en estos productos.
¿Qué riesgos tiene el uso frecuente de tinte?
Un artículo de la American Cancer Society señala que diversos estudios detectaron ingredientes en tintes capilares que podrían elevar el riesgo de desarrollar cáncer. La evidencia aún no es concluyente.
Las personas más vulnerables son quienes se exponen de forma constante a estos químicos. Entre ellas figuran estilistas y barberos. Ellos inhalan compuestos durante la aplicación.
La organización explica que, al teñirse el cabello, pequeñas cantidades de químicos pueden absorberse a través de la piel o inhalarse mediante vapores presentes en el aire. No obstante, los estudios en humanos no establecen una relación definitiva.
Tipos de tintes y su nivel de riesgo
La American Cancer Society clasifica los tintes en tres categorías principales:
- Tinte temporal: Cubre la superficie del cabello. No penetra el tallo. Su color dura de 1 a 2 lavadas. Resulta el menos agresivo para el cuero cabelludo.
- Tinte semipermanente: Penetra el tallo capilar. Su duración va de 5 a 10 lavadas. Genera más impacto que el temporal, aunque no provoca daños severos en la mayoría de los casos.
- Tinte permanente: Produce cambios químicos duraderos. Penetra hasta el tallo. Se considera el más agresivo para el cuero cabelludo.
Los tintes permanentes dominan el mercado debido a su mayor duración. Esa misma potencia química implica más exposición a sus componentes.
El uso excesivo puede causar debilitamiento de la fibra capilar, resequedad y caída. En cueros cabelludos sensibles, ingredientes como el amoníaco y los peróxidos provocan enrojecimiento, irritación y descamación.
Las mujeres embarazadas reciben recomendación médica de evitar estos productos.
¿Existe relación entre tinte y cáncer?
La American Cancer Society estudió durante años la posible relación entre tintes y distintos tipos de cáncer. Entre ellos destacan el cáncer de vejiga, el linfoma no Hodgkin, la leucemia y el cáncer de mama.
En estudios con animales, algunas aminas aromáticas presentes en tintes provocaron cáncer cuando se administraron en grandes cantidades y durante periodos prolongados. Parte del tinte aplicado en la piel de animales ingresó al torrente sanguíneo. Sin embargo, no existe evidencia suficiente que confirme el mismo efecto en humanos bajo condiciones normales de uso.
En personas, los resultados no son concluyentes. No obstante, sí generan alerta sobre la exposición constante.
El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud indica que la exposición laboral como peluquero o barbero resulta probablemente carcinógena para humanos. En cambio, el uso personal y moderado no se clasifica en cuanto a su carcinogenicidad.
La American Cancer Society enfatiza que no está claro en qué medida el uso personal de tintes aumenta el riesgo de cáncer o si realmente lo hace.
Recomendaciones ante el uso de tintes
Especialistas aconsejan moderar la frecuencia de aplicación. También recomiendan optar por productos con menos químicos, como pigmentos vegetales.
Algunas personas desarrollan alergias, irritación o fragilidad capilar tras su uso. Ante cualquier síntoma, conviene suspender la aplicación y consultar a un profesional en salud.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
