
Un crucero de lujo con cerca de 200 pasajeros quedó inmovilizado en una densa capa de hielo marino en la Antártida y fue rescatado por la Guardia Costera de Estados Unidos durante el fin de semana, en una operación realizada en el mar de Ross, una de las zonas más remotas del planeta.
La embarcación Scenic Eclipse II, de bandera australiana, navegaba por ese sector cuando quedó atrapada el viernes 23, alrededor de las 11 p. m., hora local, según informaron autoridades estadounidenses. La situación obligó a solicitar apoyo especializado para liberar el casco del hielo.
El rescate estuvo a cargo del rompehielos Polar Star, considerado el más potente de la flota estadounidense. El sábado 24, el buque ejecutó dos maniobras cercanas al crucero con el fin de fracturar el hielo acumulado y permitir su desplazamiento. Tras la operación, el Scenic Eclipse II logró avanzar y fue escoltado hasta aguas abiertas, a unas ocho millas náuticas del estrecho de McMurdo, de acuerdo con un comunicado oficial.
Operación en una zona extrema
Videos difundidos tras el rescate muestran a los pasajeros observando desde la cubierta mientras el rompehielos realizaba las maniobras. Uno de ellos indicó en redes sociales que el hielo marino alcanzó hasta 1,5 metros de espesor, lo que dificultó la navegación y aumentó el riesgo de la situación.
Según esa versión, la cercanía y la potencia del Polar Star resultaron determinantes para evitar consecuencias mayores. El itinerario del crucero incluía escalas en el mar de Ross, la plataforma de hielo de Ross y visitas a las cabañas históricas de Shackleton y Scott, ubicadas cerca de la estación McMurdo. Horas antes del incidente, el Scenic Eclipse II figuraba entre los barcos que navegaron más al sur del planeta.
La Guardia Costera confirmó que no se registraron personas heridas durante el incidente. El navío tiene capacidad para 228 pasajeros y 176 tripulantes. La empresa Scenic Luxury Cruises and Tours no reportó daños estructurales en la embarcación.
El papel del Polar Star
El Polar Star se encontraba en su misión número 29 hacia la Antártida. Zarpó desde Seattle en noviembre como parte de la Operación Deep Freeze, un programa que brinda apoyo logístico al Programa Antártico de Estados Unidos. El buque entró en servicio en enero de 1976 y es descrito por la Guardia Costera como el único rompehielos pesado del país.
El comandante del navío destacó el desempeño de la tripulación pese a los desafíos que implica mantener operativa una embarcación con casi cinco décadas de servicio. Autoridades de la Guardia Costera señalaron que el Polar Star sigue siendo el rompehielos no nuclear más capaz del mundo.
Además de sus tareas en la Antártida, el buque participa en operaciones en el Ártico, donde cumple funciones estratégicas como la apertura de rutas marítimas y el fortalecimiento de la presencia estadounidense en regiones polares. Este año, el barco celebra su 50 aniversario, una fecha que la institución considera un reconocimiento a su trayectoria y a la relevancia actual de sus misiones en ambientes extremos.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
