Si la guerra de los sexos se ganara por la cantidad de genes en los cromosomas que dictan el género –el X y el Y—, las mujeres ganaríamos.
El cromosoma X, del cual toda mujer posee dos copias, tiene unos 1.000 genes, mientras que el Y, que conforma junto a una copia de X la pareja de cromosomas del sexo en el hombre, tiene 78.
La mayoría de esos 78 genes está vinculada con características masculinas, como producción de esperma. El resto del ADN dentro del pequeño cromosoma consiste de repetitivas secuencias, llamadas palíndromos, cuya función se desconoce.
Se ha pensado que el cromosoma masculino de los mamíferos ha perdido su material genético a lo largo de cientos de millones de años desde que, evolutivamente, surgió este mecanismo genético para determinar el sexo.
Según los biólogos evolutivos, la falta de una pareja cromosómica – que sí poseen todos los demás cromosomas— con que intercambiar material genético a la hora de la meiosis, la creación de los gametos para la reproducción, ha hecho que el Y cada vez pierda más genes. ¿Será que tarde o temprano el cromosoma masculino desaparecerá?
Para tranquilidad de todos los hombres, la respuesta es no. Un nuevo estudio desarrollado por David Page, el biólogo que en el 2003 lideró el equipo que secuenció el cromosoma Y, señala que dicho cromosoma tiene la capacidad de evolucionar de forma muy rápida.
Para llegar a esa conclusión, Page, investigador del Instituto Tecnológico de Massachusetts, secuenció el cromosoma Y del chimpancé. El hombre y el chimpancé se separaron evolutivamente hace solo seis millones de años y, por ello, poseen genomas muy parecidos: compartimos el 98,8% de nuestro ADN.
La lógica diría que el cromosoma Y chimpancé y humano deberían ser muy parecidos, pero no: el del chimpancé ha perdido más de una tercera parte de los genes que posee el humano y tiene casi el doble de las secuencias repetitivas de ADN, señala el estudio publicado en Nature .
Así, en lugar de estar por desaparecer, el cromosoma masculino más bien parece tener la habilidad de evolucionar mucho más rápido que el resto del genoma. El estudio de los cromosomas Y de otros mamíferos dará más respuestas en torno al futuro del cromosoma que hace al macho macho.