Costa Rica figura a nivel internacional como un país receptor de migrantes, sobre todo, de nicaragüenses y colombianos.
Mientras naciones centroamericanas, como El Salvador y Guatemala, tienen hasta un 15% de su población fuera de sus fronteras, Costa Rica “expulsa” a menos de un 3% de su gente.
“Costa Rica es un país históricamente receptor. Los nicaragüenses vienen tras empleo y colombianos dejan su país a causa de su conflicto armado”, señaló Patricia Salgado, representante auxiliar en Costa Rica del Fondo de Población de las Naciones Unidas.