El Colegio Humboldt, en Pavas, se convertirá en un gran centro de exhibición con lo más moderno de la tecnología para el aprovechamiento de la energía solar.
A partir del próximo 18 de junio, cualquier persona, empresa u organización interesada en esta fuente limpia de energía podrá visitar las instalaciones del centro educativo y, así, conocer de cerca su funcionamiento, ventajas y desventajas.
Ya se ven en este colegio los paneles y tanques que forman parte de la instalación, y el agua calentada por los rayos del sol ya se usa en la cocina y en las duchas.
Tecnología. Tras ingresar a las instalaciones del Humboldt, lo primero que llama la atención son los paneles solares colocados sobre el techo de unas aulas.
Ahí coexisten dos tecnologías distintas, la amorfa y la policristalina, que convierten la energía del sol en electricidad. Varias computadoras y parte de la iluminación en oficinas la aprovechan.
Aunque muy parecidos a simple vista, los amorfos son paneles más baratos, pero menos eficientes que los policristalinos. Estos últimos son más caros, pero más eficientes en el aprovechamiento de los rayos del sol.
También se pueden ver dos lámparas de alumbrado público, las cuales cargan sus baterías con la luz del día y la aprovechan en la noche mediante diodos emisores de luz (LEDs), la tecnología más eficiente en iluminación.
Los otros dos ejemplos de aprovechamiento de la luz solar son dos sistemas de calentamiento de agua.
“Uno de ellos va a las cocinas y se combina con un calentador eléctrico, tradicional, en caso de que la radiación solar no haya logrado calentar el líquido lo suficiente como para poder utilizarse con seguridad en los procesos de producción de alimentos y lavado de platos y equipo”, dijo Dirk Hasse, miembro de la junta directiva del Humboldt.
El segundo sistema de tanques es más grande y puede almacenar casi 1.300 litros de agua caliente. Antes de llegar a las duchas, el agua caliente se combina con fría para salir a 25° Celsius, una temperatura templada.
Proyecto. El equipamiento costó unos ¢80 millones. La mitad de esta inversión fue subvencionada por el Gobierno Federal de Alemania mediante una iniciativa denominada Techos Solares. El resto corre por cuenta de la Cámara de Comercio e Industria Costarricense-Alemana, según informó su director, Herman Heise.
Todo el equipamiento es de origen alemán, país mundialmente reconocido por sus avances en materia de energía limpia.
Las empresas alemanas que ganaron la licitación para instalar los equipos en el Humboldt fueron Steca y Sunset, ninguna de las cuales tiene representación directa en Costa Rica.
Si desea más información, visite el sitio de la Cámara de Comercio e Industria Costarricense-Alemana: www.cacoral.com /