
Un estudio científico aclaró la identidad del llamado lagarto sin patas de Formosa. La investigación confirmó que no es una serpiente. El trabajo cerró un debate taxonómico que se mantuvo por más de un siglo.
El análisis lo realizó un equipo de la Universidad Normal Nacional de Taiwán. Los resultados se publicaron en la revista ZooKeys. Los científicos identificaron al reptil como una especie distinta: Dopasia formosensis. El líder del estudio, Si-Min Lin, indicó que el hallazgo permite estabilizar la clasificación y apoyar futuras investigaciones.
Un siglo de confusión científica
Durante décadas, ejemplares hallados en Taiwán se clasificaron como Dopasia harti. El problema surgió porque el espécimen original de D. formosensis se perdió tras la Segunda Guerra Mundial. Esa ausencia dejó abierta la discusión científica.
Para resolver la incertidumbre, el equipo designó un neótipo. Este procedimiento establece un nuevo ejemplar de referencia. Se utiliza en casos donde el material original desaparece. La medida permitió reorganizar la nomenclatura biológica.
Parece serpiente, pero es lagarto
El Dopasia formosensis presenta un cuerpo alargado y sin patas. Esa apariencia genera confusión. Sin embargo, posee rasgos propios de lagartos.
Cuenta con párpados móviles y puede parpadear. También tiene aberturas auditivas externas. Las serpientes carecen de ambas características. Además, presenta un pliegue lateral que facilita la respiración y la expansión corporal.
El reptil mide entre 175 y 230 milímetros. Su cola puede duplicar esa longitud. Habita en ambientes húmedos y bosques densos de media altitud. Esa condición dificulta su observación.
Diferencias de color que confundieron a científicos
Uno de los errores frecuentes se relacionó con la coloración. Individuos con manchas azules brillantes se consideraban otra especie. El estudio determinó que se trata de dimorfismo sexual.
Los machos adultos muestran estas manchas como señal reproductiva. Las hembras y los juveniles presentan tonos más discretos, como marrón o bronce.
Comportamiento complejo y poco visible
El carácter esquivo del reptil obligó a los científicos a usar datos de ciencia ciudadana. Incluyeron registros de animales atropellados. Esa información permitió ampliar el conocimiento de la especie.
El estudio documentó cuidado parental. Las hembras protegen los huevos hasta la eclosión. Este comportamiento sugiere mayor complejidad social de la esperada en reptiles.
También se registraron rituales de combate entre machos. Antes del enfrentamiento, los individuos adoptan posturas elevadas. Abren la boca y ejecutan movimientos circulares. El proceso puede escalar a mordidas y giros corporales.
Investigaciones previas ya habían descrito este patrón. Los machos rodean al rival con la boca abierta y el cuerpo elevado. Luego intentan someterlo mediante contacto físico.
Clave para la conservación
El lagarto sin patas de Formosa cuenta con protección legal en Taiwán. La definición clara de su nombre científico resulta clave para su conservación.
El equipo señaló que esta base permitirá avanzar en estudios taxonómicos, ecológicos y de conservación. Además, los datos se publicaron de forma abierta para incentivar nuevas investigaciones en Asia Oriental.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
