
Científicos estadounidenses prueban una prótesis de retina que si resulta exitosa devolvería la vista a pacientes con algunos tipos de ceguera.
Los investigadores de la Universidad de California estudian la retina artificial en seis pacientes con varios años de ceguera.
El dispositivo funciona con un sofisticado engranaje de piezas de alta tecnología.
Consta de unos anteojos que cuentan con una cámara diminuta en uno de sus lentes.
Las gafas tienen además un pequeño cable y un microprocesador colocados en la patilla.
Finalmente, se implanta detrás de la oreja del paciente un dispositivo electrónico, debajo de la piel, y un electrodo en la retina.
La retina es una capa de tejido sensible a la luz que bordea el fondo del ojo. Convierte las imágenes que capta el ojo en impulsos nerviosos que se mandan al cerebro para permitir la visión.
Algunas enfermedades dañan la retina e impiden la visión.
La meta de los científicos es restablecer ese mecanismo que permite la visión.
Con su sistema, la cámara instalada en los lentes capta las imágenes y envía la señal por un cable al microprocesador colocado en la patilla de las gafas.
Los datos viajan luego al dispositivo electrónico que está debajo de la piel de la oreja.
Como último paso, la señal llega al electrodo de la retina.
El electrodo está diseñado para emitir impulsos eléctricos que estimulan el nervio óptico.
Luz y sombras. Estos estímulos que manda el electrodo son luego interpretados por el cerebro, como patrones de luz o de sombras.
“Los pacientes ven colores, no los colores reales pero ven colores. No sabemos por qué ocurre esto”, explicó Mark Humayun, a cargo del estudio en Estados Unidos.
“Cuanto más tiempo haya estado el paciente sin ver, más tiempo necesita para aprender a interpretar las señales”, agregó.
En su primer estudio, los seis paciente ciegos que usaron el implante distinguieron algunas sombras.
Los investigadores harán ahora más pruebas clínicas con 50 a 75 pacientes. Sus estudios durarán unos dos años y medio.
El implante está pensado para ayudar a los adultos mayores que sufren de males, como la degeneración macular.
Este mal está relacionado con la edad y aparece sobre todo luego de los 60 años.
Los científicos presentaron sus estudios en el congreso anual de la Asociación Estadounidense para el Avance de las Ciencias, que se realiza en San Francisco.
Para tener éxito, deberán demostrar la utilidad del implante.