
Investigadores del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST) desarrollaron una técnica que podría cambiar el tratamiento de los tumores sólidos. El método reprograma células del sistema inmunológico que ya se encuentran dentro del tumor. Estas células pasan de favorecer al cáncer a combatirlo, sin extraerlas del cuerpo del paciente.
El hallazgo se divulgó en la revista científica ACS Nano, según información de Science Daily. El estudio plantea un avance relevante en inmunoterapia, al eliminar pasos complejos presentes en terapias celulares tradicionales.
La estrategia actúa directamente en el ambiente tumoral. A diferencia de las terapias CAR convencionales, no requiere extracción, modificación genética en laboratorio ni reinfusión celular.
¿Cómo funciona la técnica?
El método utiliza nanopartículas lipídicas que transportan dos componentes. El primero corresponde a ARN mensajero (mRNA) con instrucciones para reconocer células cancerígenas. El segundo consiste en un compuesto que activa la respuesta inmunológica.
Al inyectarse directamente en el tumor, las nanopartículas son absorbidas por macrófagos, células de defensa abundantes en ese entorno. Una vez dentro, inducen la producción de proteínas que permiten identificar y atacar células malignas.
Este proceso convierte a los macrófagos en CAR-macrófagos mejorados, capaces de actuar como combatientes activos contra el cáncer dentro del organismo.
El reto de los tumores sólidos
Los tumores sólidos, como los de estómago, pulmón e hígado, forman estructuras densas. Estas barreras dificultan la entrada y el funcionamiento de las células inmunológicas. Esa condición limita la eficacia de muchas terapias actuales.
Los macrófagos asociados a tumores representan una oportunidad terapéutica. Estas células pueden destruir células cancerígenas y activar otras defensas cercanas. Sin embargo, el propio tumor suele bloquear su acción y las vuelve ineficaces.
Ventajas frente a terapias tradicionales
Las terapias CAR-macrófagos existentes dependen de procesos largos y costosos. Requieren extracción de células, cultivo, modificación genética y reinfusión. Ese procedimiento limita su uso masivo.
La técnica del KAIST evita todas esas etapas. Al reprogramar las células directamente en el cuerpo, mejora la eficiencia de entrega y supera el entorno inmunosupresor del tumor.
Resultados en pruebas con animales
En pruebas con animales que presentaban melanoma, el tipo más agresivo de cáncer de piel, el tratamiento redujo de forma significativa el crecimiento tumoral. Los investigadores detectaron señales de una respuesta inmunológica que podría extenderse más allá del tumor tratado.
Los macrófagos modificados mostraron mayor capacidad para eliminar células cancerígenas. También activaron la señalización inmunológica del entorno, lo que generó una respuesta anticáncer coordinada.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
