El poder de la invisibilidad pronto dejará de ser un atributo único de personajes de la ciencia-ficción.
Un investigador escocés y un trío de científicos de Estados Unidos e Inglaterra han puesto por escrito las fórmulas matemáticas que permitirán construir un material capaz de dotar, a cada niño y adulto que lo desee, de una capa de invisibilidad como la que usa Harry Potter, el pequeño brujo ideado por la escritora británica J. K. Rowling.
La capa será capaz de esconder cualquier objeto; un observador ignoraría por completo su presencia y solo apreciaría lo que se encuentre detrás de la cosa escondida por el novedoso material.
Si bien resulta ser un invento entretenido para travesuras, el objetivo de tan magno esfuerzo intelectual es proteger a un equipo muy sensible de las ondas magnéticas, eléctricas o de radio que lo podrían descalibrar; ocultar la presencia de un objeto de un enemigo o utilizar la herramienta para dejar en evidencia qué se esconde tras algo como una edificación.
Por eso no es de extrañar que el esfuerzo cuente con el apoyo de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada en Defensa de Estados Unidos (DARPA).
Tanto Ulf Leonhardt (de la Universidad de Saint Andrews, Escocia) como John Pendry (del Imperial College de Londres), y David Schmidt y David Smith (ambos de la universidad estadounidense de Duke), publicaron los planos para crear una capa de invisibilidad en la versión de Internet de la revista Science : www.scienceexpress.org
Juego de ondas. Para poder esconder cualquier objeto, esos cuatro físicos han ideado el diseño de un material capaz de hacer creer a las ondas de la luz, las ondas electromag-néticas o las de radio, que el espacio que ocupa el objeto está vacío y, por lo tanto, pueden pasar recto.
Por ejemplo, cuando observamos un objeto, lo que nuestro ojo percibe son las ondas de luz que rebotan contra su superficie.
Si las ondas, por arte de la magia -o de la ciencia-, lograsen no rebotar y seguir recto, el objeto se volvería invisible. El material ideado por aquellos científicos hace justamente eso.
Bautizado por la ciencia como un metamaterial -porque a la Naturaleza no se le ocurrió crearlo y es obra de la invención humana-, está confeccionado por extremadamente diminutas piezas en forma de arandelas.
Las fórmulas matemáticas de los científicos apuntan que los pequeños orificios de esos microscópicos discos agujerados serán la vía que las ondas de luz, electromagnéticas o de radio elegirán para continuar con su camino.
¿Por qué lo harán así? Porque la luz, al igual que otras ondas, busca siempre la ruta más corta entre dos puntos.
Así, la capa de invisibilidad en realidad es un atajo en el trayecto que deben recorrer las ondas.
En pocos años. Aunque la teoría matemática es emocionante, no todo es perfecto lejos del mundo de la ciencia-ficción.
Los cuatro físicos se limitaron a brindar al mundo los pasos que lleven a crear el material: otros deberán elaborarlo.
"Aunque no será una tarea fácil, las recetas están ahí y se puede hacer", señaló, en la revista Science, el ingeniero eléctrico Nader Engheta.
Él ya ha propuesto utilizar metamateriales para impedir el reflejo de la luz y causar una invisibilidad casi absoluta de un objeto.
Una capa que vuelva a un objeto invisible a las ondas de radio será probablemente el material que primero llegue a desarrollarse.
Tal invento podría estar listo en unos cinco años. Luego vendrán los demás.
Lo más difícil de crear, aunque no imposible, será la capa que logre invisibilidad a la luz, aquella que vuelva a los objetos transparentes ante el ojo humano.
Será un material bueno para espías pues les permitirá esconderse de su enemigo, pero no será tan útil como la capa de Harry Potter: nadie podrá verlo a usted, pero, a diferencia del pequeño mago, usted tampoco podrá observar nada desde el interior de la capa.